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Ayuntamiento de Lovaina

Publicado por Laura Prieto Fernández

Cuando pensamos en algunos de los ejemplos más característicos de arquitectura gótica, tradicionalmente tendemos a asociar este concepto con grandes las catedrales francesas que surgieron en las inmediaciones de las rutas de peregrinación, y sin lugar a dudas éstas son unas de las muestras más representativas de la arquitectura gótica pero no son las únicas. El gótco fue un estilo muy popular cuya pervivencia se dilató mucho en el tiempo, enraizando en algunas ocasiones con la estética renacentista y dando lugar a un estilo goticista con sobrecargada decoración y elementos arquitectónicos mucho más compactos como el gótico flamígero.

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Además, los edificios religiosos no fueron las únicas arquitecturas que siguieron este estilo ya que durante el gótico se desarrolló una importante arquitectura civil, influida por la creciente importancia que las ciudades. En ellas lonjas y ayuntamientos se levantaron como una forma de demostrar el poder y la influencia de la ciudad, es precisamente en este contexto donde podemos ubicar la obra que hoy nos ocupa, el Ayuntamiento de Lovaina.

La ciudad de Lovaina, y en general toda la zona de los Países Bajos, vivió una época de gran esplendor entre los siglos XIV y XV y como muestra de ese poder se decidió levantar un gran ayuntamiento en la ciudad, en las inmediaciones de la que hoy será la Catedral de Lovaina y antigua iglesia de San Pedro. Se trata de un fantástico edificio del gótico tardío, el gótico brabantino de la zona, que fue levantado entre 1448 y 1469; en él se aprecian las influencias de otro Ayuntamiento cercano, el de Bruselas pero finalmente su estilo quedó ligeramente desmarcado del de su predecesor al configurarse como una arquitectura relicario. Siguiendo las influencias de la orfebrería de la época el edificio se levanta como si de un relicario preciosista y realizado en piedra se tratase.
Un edificio de tres plantas superpuestas, con planta rectangular y tres torres simétricas coronando los lados cortos del rectángulo. Rematando el edificio un tejado estructurado en cuatro niveles con buhardillas corona la edificación. En su construcción intervinieron distintos arquitectos: por un lado Sulpicio Van Vorst quien se encargó de comenzar el proyecto, luego Jan Keldermans II o Matheus de Layens.

Pero quizás lo más destacado de la construcción es la amplísima decoración de su exterior, tres de sus cuatro caras aparecen completamente ornamentadas con ménsulas que albergan personajes importantes para la ciudad de Lovaina. Así en el primer piso encontramos esculturas de personajes ilustres como literatos o artistas nacidos en Lovaina, en el segundo las esculturas son de los santos y patronos de la ciudad y en el tercer piso encontramos representaciones de duques o personajes políticos.

Lo cierto es que este inmenso número de esculturas –unas doscientas treinta y seis- no fueron diseñadas en el siglo XV sino que se incorporaron posteriormente y tras la Primera y Segunda Guerra Mundial, el edificio hubo de ser sometido a una importante restauración ya que quedó gravemente dañado por los bombardeos. Pese a todo hoy se ha convertido en una de las arquitecturas de gótico civil más representativas.

Categorías: Arquitectura, Gótica