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El Art Nouveau en Riga

Publicado por A. Cerra

Relacionamos el Art Nouveau con París, con la arquitectura de Victor Horta en Bruselas, el Modernismo de Gaudí en Barcelona o las pinturas de Klimt en la Viena de principios de siglo XX. Y desde luego son asociaciones muy oportunas, no obstante hay un dato muy sorprendente y es que en ninguna de esas ciudades hay tantos edificios de Art Nouveau como en Riga, la capital de Letonia a orillas del mar Báltico.

Primer Edificio Art Nouveau en Riga

En total se tienen contabilizados y catalogados en la capital letona más de 750 edificios modernistas, lo que supone aproximadamente un tercio de la extensión de su corazón histórico, el cual es considerado Patrimonio de la Humanidad por la extraordinaria fusión que plantea entre la arquitectura medieval y la propia del Art Nouveau.

Todo un fenómeno constructivo que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y el año 1914, momento en el que el país entró en la Primera Guerra Mundial, cortando así su desarrollo, no obstante el Art Nouveau relacionado con el momento de esplendor económico en el que tuvo lugar sirvió para ser todo un referente del espíritu nacionalista letón, enfrentado primero a la Rusia de los zares y luego a la Unión Soviética.

Durante esos años se iba a transformar por completo el aspecto de la ciudad, y el primero de los edificios que se construyó fue una obra de 1899 concebida por el arquitecto Alfred Aschenkampff. Este fue un primer arquitecto de origen alemán, y hubo otros de esa nacionalidad trabajando en Riga, así como finlandeses o austriacos, pero lo cierto es que la gran mayoría de construcciones que se llevaron a cabo en la ciudad fueron obra de arquitectos locales y rusos.

Fueron edificios que se construyeron por toda la ciudad, incluida su zona más antigua, pero especialmente en el área llamada diplomática. Allí hay varias calles completamente plagadas de estas construcciones como son las Calles Alberto y la de Elizabetes, donde trabajaron algunos de los arquitectos más insignes de la época como son Mikhail Eisenstein, Konstantinis Peksens o Hermanis Hilbigs.

Edificio proyectado por Mikhail Eisenstein

Además durante un paseo por esas calles se ven las tres corrientes que se desarrollaron en tan solo 15 años de explosión del Art Nouveau en Letonia.

El primero fue el estilo Decorativo, tremendamente recargado en su decoración con muchos motivos vegetales, formas geométricas, máscaras y sobre todo mujeres.

A partir de 1906 llegaría la corriente Racionalista o Perpendicular, más propia del arte letón, y en la que se puso énfasis en remarcar la verticalidad de las fachadas por medio ventanas, relieves y otros elementos que incluso salen del volumen de la fachada.

Y durante los últimos años cobró más pujanza la corriente llamada Romántica Nacionalista, donde se incorporan elementos propios de la arquitectura local como la madera, los techos muy inclinados o los ornamentos relacionados con el folklore nacional.

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