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Parque Güell Gaudí

Publicado por Laura Prieto Fernández

El parque Güell es un atributo al color, a la imaginación y a las formas sinuosas. Fue realizado por Gaudí, máximo exponente del modernismo catalán, entre los años 1900 y 1914 y encargado por el empresario catalán Eusebi Güell.

En un primer momento el proyecto nació como un espacio residencial de carácter privado ubicado en el sector alto de Barcelona. La zona reservada para el proyecto, unas veinte hectáreas, albergaría sesenta residencias con jardines. Sin embargo las parcelas no llegaron a venderse y el proyecto fue todo un fracaso, a esto se sumó la muerte de Güell en 1918, por lo que sus herederos decidieron vender el terreno al Ayuntamiento de Barcelona que lo abrió al público en 1926. De las sesenta casas proyectadas solo llegó a construirse una como muestra la casa de Gaudí, donde el artista llegó a vivir con su padre y que fue proyectada por su ayudante Francesc Berenguer.

En esta obra Gaudí despliega toda su creatividad e imaginación, en ella observamos como la arquitectura toma contacto con la naturaleza e incluso la imita. Las formas son ondulantes, las estructuras que no siguen ningún tipo de premisa clasicista ni racionalista, se decoran hasta la saciedad…además los elementos simbólicos son una constante en esta obra del artista catalán, por todo el parque podemos encontrar guiños al cristianismo, al nacionalismo catalán, referencias mitológicas, etc.

La entrada al complejo residencial se haría por la parte más cercana al núcleo urbano, en un primer momento Gaudí planeó una innovadora entrada con un mecanismo de abertura que simularía dos gacelas, sin embargo ésta no se llegó a realizar y en su lugar se colocó una reja decorada con hojas de palmito procedente de la Casa Vicens, también obra de Gaudí.

A cada lado de la entrada se ubicó dos pabellones: uno para la caseta del guarda y otro como sala de visitas, igual que en la Finca Güell diseñada por Gaudí. Recurre a formas blandas, sobre todo en las cubiertas y plantas. La bóvedas que utiliza en el interior son de perfil parabólico. En decoración destaca el uso del “trencadís” que consistía en la realización de un mosaico a base de fragmentos de cerámica coloreada.

Desde el vestíbulo de entrada una escalera nos dirige a la que hubiera sido la plaza central de la urbanización. En la escalinata se encuentra la famosa salamandra de Gaudí, que éste proyectó en realidad como un dragón y que los especialistas relacionan con la serpiente Pitón, y que funciona como rebosadero de una cisterna ubicada en uno de los pabellones de entrada.

La plaza central está soportada por un espacio hipóstilo que recibe el nombre de Sala de las Cien Columnas. En un primer momento esta sala se ideó como mercado de la urbanización. Las columnas de gran tamaño son estriadas y sin basa y el entablamento configurado a través de triglifos y metopas, siguiendo el orden dórico. Las columnas de esta sala recogen y transportan el agua de lluvia que se filtra desde la plaza superior hasta la cisterna.

La plaza superior está rodeada por un banco corrido con formas ondulantes que remite a una enorme serpiente rodeando la plaza. En un principio este espacio se ideó como un teatro que serviría a los residentes para celebrar reuniones, eventos culturales etc. La decoración es, nuevamente a base de trencadís, pero en ella también trabaja Josep Maria Jujol, siguiendo los diseños de Gaudí.

En la parte alta de la urbanización se había proyectado un templo parecido al que Gaudí realizó en la Cripta Güell sin embargo al no llegar a realizarse el arquitecto catalán, diseñó un monumento en mampostería de tipo «talayot» con tres cruces en la parte superior.

La Unesco incluyó al Parque Güell en 1984 dentro de la clasificación de Lugares Patrimonio de la Humanidad.