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Puente de Piedra de Zaragoza

Publicado por A. Cerra
Puente de Piedra de Zaragoza

Puente de Piedra de Zaragoza

El conocido como Puente de Piedra es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Zaragoza en España. Sus orígenes se remontan a los tiempos de la colonización romana, a principios de nuestra Era, cuando la ciudad fue fundada bajo el gobierno del emperador César Augusto. Y de hecho en muchas ocasiones se le ha catalogado como puente romano, si bien es cierto que de aquel primer puente no queda nada en la actualidad.

Ni siquiera se sabe si los romanos construyeron aquí un puente de piedra, de madera o mixto de ambos materiales, y eso que está citado por uno de los grandes historiadores de la civilización latina: Estrabón.

A partir de entonces la historiografía habla en diversas ocasiones del Puente de Piedra de Zaragoza, de sus destrucciones, reconstrucciones, incendios, riadas, peajes, existencia de molinos harineros en sus inmediaciones, etc. E incluso hay hasta varios cuadros que lo retratan, de los cuales el más famoso es el conservado en el museo del Prado con el título Vista de Zaragoza de Juan Bautista del Mazo.

El caso es que en este emplazamiento ha habido un puente desde hace siglos, pero el que hoy se mantiene en pie es principalmente una obra realizada en el año 1659 bajo la dirección de obras del maestro Felipe de Busignac, originario de la región francesa del Rosellón.

La sensación que transmite la contemplación del puente es sobre todo de robustez y fortaleza, pero también de cierta desigualdad entre las dimensiones de las arcadas y los pilares, además de que todas las arcadas están rebajadas y tienen mucha luz en relación a los pocos pilares. Un pilares en los que aparecen unos tajamares de forma triangular rematados con cubierta a dos aguas y un cuerpo cilíndrico superior.

Mientras que los espolones situados en los pilares aguas abajo del río son tambores semioctogonales embellecidos por una imposta en la cota media.

También el puente contó antaño con dos torres medievales, donde había que pagar el peaje para atravesarlo. Pero estas construcciones desaparecieron a principios del siglo XX.

El Puente de Piedra para los historiadores sigue dando sorpresas cada vez que se emprenden obras en esta zona de la ciudad, y aparecen nuevos vestigios arqueológicos. Y es que hay que tener en cuenta que el puente nació como la continuación natural del cardo máximo, una de las principales vías que articulaban el inicial asentamiento romano. Y además con las múltiples modificaciones que ha sufrido a lo largo de 2000 años de historia, es lógico que surjan nuevos restos e indicios de como fue el puente siglos atrás.