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Royal Pavilion, John Nash

Publicado por Laura Prieto Fernández

El Royal Pavilion, también conocido como Brighton Pavilion, es una construcción palaciega situada en Brighton, Inglaterra. Esta singular construcción es, con seguridad, la obra más conocida y destacada del arquitecto John Nash.

A mediados del siglo XVIII la, por entonces, pequeña localidad de Brighton comenzó a adquirir gran popularidad entre la sociedad inglesa del momento; el príncipe Jorge IV visitó la villa atraído por las aguas medicinales de la costa de Brighton y pronto el lugar se convirtió en uno de sus emplazamientos favoritos. En 1787 el monarca decidió levantar su propia residencia que pasaría a ser conocida como Marine Pavilion; se trataba de una lujosa residencia de dos pisos de altura y planta con forma de E diseñada por el arquitecto Henry Holland.

Brighton_Royal_Pavilion

En 1815 Jorge IV decidió que era necesario llevar a cabo una remodelación de la residencia real con el objetivo de dotar a la construcción de un aspecto más lujoso. El arquitecto elegido fue John Nash. Nash (1752 -1835) era uno de los arquitectos más destacados de la época; sus ideas novedosas y su concepción historicista de la arquitectura lo convirtieron en uno de los arquitectos favoritos de Jorge IV. De hecho aunque el Royal Pavilion es su obra más destacada, el inglés trabajó bajo las órdenes del monarca en la remodelación urbanística de Londres.

John Nash presentó al rey un proyecto de remodelación para el Marine Pavilion basado en una estética orientalizante que se vinculada con las obras llevadas a cabo, unos años antes, en las caballerizas de la residencia.

La obra ha sido uno de los mejores ejemplos de la arquitectura ecléctica desarrollada en la última mitad del siglo XIX. Sobre una arquitectura anterior el proyecto de John Nash planteaba la remodelación total del edificio, no sólo se levantaron nuevos espacios que trataban de satisfacer las múltiples demandas del monarca sino que además se dotó al conjunto, tanto interior como exteriormente, de una nueva estética que combinaba elementos de distintas culturas orientales: la cultura india, la hindú…

Entre las nuevas estancias que planificó Nash destaca tanto el Salón de la música como el de los banquetes. El primero era una espectacular sala en la que Jorge IV ofrecía a sus invitados continuamente recitales de música clásica; la estancia estaba decorada en estilo chinoiserie (una de las tendencias más sofisticadas de la época que traía a Occidente la estética china) y resultó fuertemente dañada en 1975 a causa de un incendio. Por su parte el Salón de los Banquetes albergaba espléndidas cenas de más de setenta platos a las que acudía la alta sociedad inglesa. El interior de la sala fue decorado por Robert Jones siguiendo la misma estética que el Salón anterior; en él destaca la gran cúpula y un espectacular candelabro que iluminaba la estancia de más de nueve metros de altura.

La estancia principal de la construcción era El Gran Salón, la única en la que el arquitecto preservó su forma original; de planta ovalada al exterior la estancia se identifica con una gran cúpula bulbosa que es lo más representativo de todo el edificio.

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