Arte
Inicio Escultura, Renacimiento Cantoria de Della Robbia

Cantoria de Della Robbia

Publicado por A. Cerra
Cantoria de Luca della Robbia

Cantoria de Luca della Robbia

Esta obra en mármol la esculpió Luca della Robbia entre los años 1431 y 1438, y estaba destinada al coro de la Catedral de Santa María de las Flores. Forma pareja con otra cantoría contemporánea que realizó Donatello. Ambas se pueden contemplar en el Museo de la Opera del Duomo de Florencia, para comparar el estilo de ambos escultores del Renacimiento italiano. Aunque en origen tanto una como otra se concibieron para que fueran colocadas en las puertas de entrada a la Nueva Sacristía de la Catedral florentina.

Viendo al mismo tiempo ambas creaciones se puede observar que la Cantoria de Della Robbia da mayor sensación de estatismo y es de formas más sobrias en sus esculturas. Della Robbia plantea todo el conjunto de figuras con una serenidad muy clásica, especialmente en su composición, y atiende muchísimo a todos y cada uno de los detalles. Unos detalles que se ven en cada uno de los gestos de los personajes, de forma que consigue proporcionarles un enorme naturalismo.

En ambas el tema transcribe un elemento festivo muy importante por aquellos años del Renacimiento: la música. Si bien es cierto que se puede considerar que la versión de Della Robbia es muy animada pero al mismo tiempo más púdica que la de Donatello. No obstante, son unas escenas en las que logra a la vez transmitir la realidad de esas tradiciones pero de alguna forma idealizarlas.

Todo el conjunto se presenta en un orden perfecto y armónico, sin estridencia alguna. Es decir, el referente inmediato es la escultura clásica. Y no solo eso, incluso para incrementar ese aire de la Antigüedad, llega a vestir a los niños de ese coro con ropajes antiguos.

También se puede apreciar que al escultor, mucho más que plasmar el movimiento de esos infantes o sus expresiones y gestos, en realidad lo que busca es lograr representar la gracia de esos muchachos.

Para componer todo el conjunto el artista se inspiró en el Último Salmo de David, cuyos versos todavía se pueden leer en la base de la Cantoría. Su mensaje es de lo más religioso, ya que con ellos se invita a amar a Dios, tanto con la alegría como con el canto. Un tono que evidentemente prevalece en la representación de todas las figuras.

Aprovechando la presencia de esta obra de Della Robbia en el Museo della Opera del Duomo, ahí también se pueden contemplar otras de sus creaciones bien distintas. Entre ellas diversos medallones hexagonales realizados en terracota vidriada para ser colocados en el vecino Campanile de la Catedral, y con los cuales iba a culminar la serie iniciada por Andrea Pisano.