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El palacio a las cuatro de la mañana de Giacometti

Publicado por A. Cerra

El artista suizo Alberto Giacometti (1901 – 1966) es uno de los grandes genios de la escultura que han dado las vanguardias históricas del siglo XX. Y además fue un artista con muchas caras. Si bien, sus obras más famosas son sus figuras filoformes de bronce como El hombre que camina, también hizo esculturas marmóreas con un carácter y apariencia completamente distinta como sus rotunda Cabeza que mira. E incluso realizó infinidad de dibujos y también interesantes pinturas.


El palacio a las 4 de la mañana de Giacometti

Pues bien, todavía tiene otra línea artística diferente, de un espíritu profundamente surrealista, como es el caso de esta singular obra titulada El palacio a las 4 de la mañana. Una creación hecha entre los años 1932 y 1933, y que en la actualidad se expone en el Museum of Modern Art de Nueva York.

En ella vemos una arquitectura completamente vacía, o es más bien un andamiaje de madera. Una obra con la que pretende quitar por completo ideas preconcebidas sobre el arte de la escultura, especialmente sobre el concepto de la masa. Algo que se explica, según sus propios textos, porque Giacometti tiene un modo muy particular de ver las cosas, incluso los cuerpos humanos, ya que cuenta que no veía sus masas, sino más sus estructuras, sus esqueletos.

De esta manera nos presenta un edificio fantasma, una especie de escenario fantasma donde solo viven las formas en los espacios. Y para ello tan solo usa materiales como madera, vidrio, alambre o cuerda.

Sin duda, estamos ante la obra más representativa de la fase surrealista de Giacometti, un periodo de juventud entre 1925 y 1935 en el que entabló contacto con muchos otros artistas de este movimiento de vanguardia.

Y como ellos recurrió a los sueños para inspirar algunas de sus obras. En este caso en concreto, reconoció que tenía que ver con sus vivencias personales e íntimas. Él aludía a un momento en el que estuvo enamorado de una mujer de la que quedó completamente hechizado. Por ello, construyó un palacio de sueños. Una metáfora que decía que construyó físicamente de noche, cuando realizó un palacio con fósforos, tan frágil como si lo hubiera hecho con mondadientes.

Eso es lo que nos presenta en la escultura- Y en el interior de dicho palacio coloca diversos elementos como una columna vertebral colgando o el esqueleto de ave volando en la parte más alta del edificio, para los cuales ni el mismo decía encontrar explicación.

Y el propio Giacometti decía que también él estaba representado. Sería el objeto rojizo que cuelga delante de una tabla.

En definitiva, Surrealismo en estado puro.

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