Arte

Mamam, Louis Bourgeois

Publicado por Laura Prieto Fernández

A menudo cuando pensamos en la escultura contemporánea tendemos a imaginar obras no figurativas en las que la obra se conjuga con el espacio vacío y cuya interpretación o iconografía no resulta sencilla de conocer para el espectador, este caso podrían ser algunas de las famosas obras de Chillida como la archiconocida, Los peines del viento. No obstante, en la escultura contemporánea también podemos encontrar una corriente hiperrealista, tan realista como los tiburones metidos en formol que nos presenta Damien Hirst en Las imposibilidades físicas de la muerte en alguien vivo. La obra que hoy nos ocupa, Mamam, se sitúa a medio camino entre estas dos corrientes y es obra de la artista francesa Louise Bourgeois.

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Louise Josephinne Bourgeois (1911 – 2010), más conocida con el sobrenombre de la mujer araña debido a sus obras escultóricas, ha sido una de las grandes figuras escultóricas de los últimos años. Su obra que a priori puede parecer poco conocida, es una de las más codiciadas por los principales museos de todo el mundo y los espectadores y el gran público pasean entre sus esculturas a diario.

Louise Bourgeois nació en París en 1911 en el seno de una familia modesta y con algunos problemas. Sus padres regentaban una tienda de tapices en Paris y posteriormente se dedicaron ellos mismos a la elaboración de tapices, en realidad, era la madre de Bourgeois quien elaboraba las piezas, un hecho que después la artista reflejará en sus obras. La inestabilidad de su hogar debido a las continuas infidelidades de su padre le llevó a estudiar materias más estables como las matemáticas o la física pero cuando su madre falleció la artista decidió abandonar sus estudios por aquello que siempre había deseado, ser artista.

Mamam, es la culminación de su carrera artística, la pieza que más fama le ha otorgado y un recuerdo a la memoria de su madre. Se trata de un grandísima escultura de una araña madre en cuyo interior alberga los huevos. La pieza cuenta con unos diez metros de altura y más de diez metros y medio de diámetro, está realizada en hacer inoxidable, bronce y los huevos de su interior, en un mármol blanquecino.

Fue precisamente a finales de la década de los años noventa cuando la artista comenzó a emplear la iconografía de la araña para representar su propia figura materna. La araña que teje la tela nos remite a su propia madre como tejedora de tapices pero también a una madre que cuida a sus hijos, que los atiende, madre que preserva el ciclo de la vida, por eso la araña de Louise Bourgeois lleva sus propios huevos dentro de ella.

La gigantesca escultura ha estado expuesta en múltiples museos alrededor de todo el mundo y hoy encontramos más de seis copias de la escultura, una de las más representativas es la escultura que se encuentra en las inmediaciones del Museo Guggenheim de Bilbao (España) y que a día de hoy se ha convertido junto con el museo en un símbolo de la propia ciudad.

Categorías: Escultura, Vanguardias Artísticas del siglo XX