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Las funciones del museo
Virginia el 14 de Noviembre de 2006
Desde el s.XVIII, en que nace el museo moderno, hasta hoy día, ha habido un cambio sustancial en las instituciones museísticas.
Hay que tener presente que, si bien en el s.XVIII las colecciones aún respondían a conceptos de carácter de gabinete, en estos momentos se pueden encontrar ya la conservación y la exhibición como funciones primordiales (y aún hoy día perseguidas por dichos centros).
Junto con esto, una función inherente al museo desde su creación como institución de carácter público ha sido la clasificación (paso previo necesario para la muestra de dichas colecciones) o, por extensión, la investigación.
Con el transcurso del tiempo, y a la par que avance la técnica, estos aspectos han ido variando, evolucionando. Pero no sólo esto sino que, además, el cambio en la sociedad y en el pensamiento ha posibilitado el desarrollo de una mejor comunicación y el ofrecimiento de un deleite asociado al conocimiento de la obra.
Así, durante el s.XIX, se producirá en toda Europa un movimiento pedagógico educacional, al hilo de una serie de nacionalismos, que se generalizará a partir de la Exposición Universal de Viena afectando a muy diversos ámbitos y también a los museos.
Surgen los primeros museos pedagógicos, con la finalidad de fomentar la didáctica en líneas generales, que planteaban el hecho de que las colecciones debían servir también para la educación y que permanecerán hasta la llegada de los Institutos pedagógicos.
Esta corriente de opinión de la función educativa de los museos alcanzará su máximo desarrollo en la Norteamérica de los años 30 con el surgimiento de un gran número de museos privados (cuantas más actividades proponga el centro, más gente acudirá y mayor será el conocimiento y prestigio del centro).
En Europa los museos eran mayoritariamente públicos, así que se consideraba que esta necesidad era menor, aunque ya durante la II República comenzará a asomar el interés por los programas educativos, tendencia que se generalizará en todo el mundo a partir de la II Guerra Mundial, considerándose ya la educación, desde las instituciones oficiales, como un factor fundamental dentro de los museos.
Además, a raíz del nacimiento del ICOM y las primeras definiciones de museo, surgirá también la idea de deleite asociada a estos centros.
Así se puede decir que, desde la configuración moderna del museo, éste ha venido realizando una serie de funciones indispensables para la salvaguarda y el conocimiento del patrimonio histórico-cultural, con la evolución que ha supuesto la concepción de los primeros museos como lugares de reunión y conservación de piezas hasta la idea actual de espacios enfocados en especial hacia la educación y recreación del público visitante.

La diferencia más profunda que separa la polis griega de la ciudad prehelénica es la aparición del templo como alma de la ciudad y objetivo casi único de la arquitectura. El templo constituye una unidad cerrada en sí misma que responde a unas estudiadas medidas de proporción y ritmo, las cuales no pueden alterarse sin ir en detrimento de su propia belleza. El templo se edifica para alojar la representación de la divinidad y no como lugar destinado a acoger a los creyentes. Toda la ceremonia religiosa tiene lugar en el exterior del templo.
-A diferencia de la cultura egipcia, todos los edificios están proporcionados con la escala humana. Esto se refleja en el uso de materiales en piezas de un tamaño aceptable.
Lo cierto es que en relación a la clasificación de los museos, ésta es tan diversa como el propio objeto de su interés. Sin embargo, lo habitual suele ser otorgar una adscripción de la institución a una categoría en función de dos parámetros principales: el tipo de colección que posea el centro y la gestión o titularidad del mismo. Al menos esta es la clasificación ofrecida por el Ministerio de Cultura, aunque existe una serie de apartados estancos especiales donde “colocar” las diversas instituciones museísticas.
Si bien el término “museografía” se emplea desde el primer tercio del s.XVIII de forma sistemática, la idea de “museología” como ciencia no existirá hasta el s.XX.












