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La cabeza siniestra, Burne Jones

Publicado por Laura Prieto Fernández

A lo largo de la historia de la pintura son muchos los artistas que se han dejado influenciar por otras artes y en especial por la poesía, de este modo poesía y pintura se han conjugado para dar lugar a algunas de las mejores obras de arte de la historia, muestra de ello son obras tan significativas como La barca de Dante pintada por Delacroix. En este sentido debemos señalar como en la Inglaterra del siglo XIX apareció un grupo de artistas que junto con poetas y críticos influyeron notablemente en la pintura del siglo XX, los Prerrafaelitas. En realidad, es importante señalar como la Hermandad Prerrafaelita en sí duró poco más de cinco años sin embargo, su influencia se extendió rápidamente influyendo a artistas del siglo XX.

La obra que aquí analizamos es la conjunción entre la pintura y la poesía antigua y fruto del pincel de uno de los artistas prerrafaelistas más destacados, Edward Coley Burne Jones (1833 – 1898) quien está considerado como uno de los artistas más notables de esta corriente artística y quien elevó la pintura inglesa de la época a los ambientes más internacionales. La pieza que aquí analizamos lleva por título La cabeza siniestra y se trata de un óleo sobre lienzo que fue pintado en 1887; es cuadro de formato vertical y con unas medidas de ciento treinta centímetros de anchura y unos ciento cincuenta y cinco centímetros de altura.

El lienzo forma parte de un ciclo de inspiración mitológica que Arthur James Balfour encargó al artista basándose en la figura de Perseo como símbolo de la libertad para la decoración de unos de los salones de su casa de Carlton Gardens.

Este cuadro en concreto representa uno de los episodios finales cuando el héroe tras acabar con la terrible Medusa, una de las tres gorgonas que aterrorizaban a los hombres y eran símbolo del mal. De vuelta a casa el héroe se enamoró perdidamente de Andrómeda y tras salvarla de innumerables peligros le mostró la cabeza de Medusa a través del reflejo de su rostro en un pozo. Esta es precisamente la imagen que nos muestra el artista, Perseo y Andrómeda se cogen de la mano y juntos miran el reflejo del monstruo.

En el lienzo se aprecian algunos de los mejores rasgos estilísticos del pintor como la apariencia escultórica de los personajes reforzada por la tonalidad fría de la obra, los rasgos medievalistas representados por el pozo o el jardín donde se desarrolla la escena etc.

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