Estupa de Jetavanaramaya

Estupa de Jetavanaramaya
Esta enorme estupa de 122 metros de altura y un diámetro de otros 95 metros se encuentra en la ciudad santa de Anuradhapura, en Sri Lanka.En las fuentes locales se documenta también como Jetavanaramaya o Jetavanarama, y en Sri Lanka es frecuente emplear el término dagoba para referirse a estas grandes estupas. Y pese a sus grandes dimensiones es una obra que ha resistido muy bien el paso del tiempo, ya que la obra la comenzó el rey Mahasena (276 – 303 ) y como la construcción se prolongó durante más de 15 años, la concluyó su heredero Maghavanna I.
Desde 1982 forma parte de la Ciudad Sagrada de Anuradhapura, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo que reconoce su extraordinario valor histórico y religioso. Ese marco patrimonial asegura medidas de protección, investigación y conservación continuadas sobre el conjunto y su entorno arqueológico inmediato. Y refuerza además la lectura unitaria del paisaje ceremonial de Anuradhapura, del que la estupa es uno de sus hitos constructivos más visibles.
Hay que decir que lo más llamativo es la descomunal estupa, pero en origen esta formaba parte de una amplio conjunto monástico de carácter budista.El monasterio de Jetavana fue, junto a Mahavihara y Abhayagiri, uno de los tres grandes centros monásticos de la antigua Anuradhapura, con comunidad propia y tradiciones doctrinales diferenciadas. Así que también aquí se han hallado otras dependencias, esculturas o pinturas muy interesantes. Si bien es innegable que lo más valioso y atractivo es la estupa de Jetavanaramaya.
Buena parte de las esculturas, inscripciones y elementos arquitectónicos hallados en el área se exhiben en el museo arqueológico de Jetavana, ubicado junto al yacimiento y abierto al público. Allí se presentan relieves en piedra, fragmentos de estuco decorado, cerámicas y registros epigráficos que permiten entender la secuencia constructiva y la vida monástica del complejo.
Sus dimensiones son impresionantes, ya que todavía hoy es la estupa más volumétrica del planeta.Conviene distinguir entre su altura original, en torno a 122 metros, y la altura conservada hoy, aproximadamente 71 metros, debido a la pérdida de los cuerpos superiores y a intervenciones posteriores. Y en su realización se emplearon más de 93 millones de ladrillos. Además de que se usaron desarrollos de ingeniería inauditos para su época. Por ejemplo su cimentación a partir de pilotes que se hunden muchos metros hasta llegar a una base rocosa en el subsuelo.
Por otra parte, sus artífices tuvieron que calcular muy bien la resistencia de los ladrillos que iban a usar, ya que algunos deberían soportar pesos realmente impresionantes. De hecho, se crearon un tipo de ladrillos claves para toda la arquitectura de Sri Lanka, usando un 35% de arcilla y hasta un 60% de arena.
A la vez que debieron jugar con el uso de ladrillos completos, otros por la mitad y relleno de tierra para lograr la perfecta forma elíptica de la estupa y resistir todas las tensiones que esa curvatura genera a semejante escala de construcción. En eso jugaba un papel clave el cemento usado para unir los ladrillos elaborado con piedra caliza triturada, arena tamizada y arcilla que le aporta flexibilidad.
Y no hay que olvidar que todo el perfil exterior de la estupa se cubrió con estuco de cal en el que usaron materiales tan variables como agua de coco, resinas, conchas, aceites o clara huevo. En definitiva se trató de una edificación en la que participaron un incalculable número de personas a lo largo de unos cuantos años, muchas de ellas cualificadas y especialistas en distintos trabajos de la construcción.
Un trabajo impresionante ha resistido el paso del tiempo, las inclemencias meteorológicas y sísmicas, así como el abandono. De hecho, a comienzos del pasado siglo XX estaba casi en su integridad cubierta por vegetación de la jungla. Pero por fortuna se emprendieron los trabajos para su recuperación y limpieza, y en el actualidad se puede decir que la estupa de Jetavanaramaya es uno de los monumentos más relevantes de todo el patrimonio de Sri Lanka, la gran isla situada en el extremo más occidental y meridional del gran Golfo de Bengala en el océano Índico.