Arte

Inicio Arquitectura, Renacimiento Filippo Brunelleschi (1377 – 1446)

Filippo Brunelleschi (1377 – 1446)

Publicado por Cristina

Fue el arquitecto que sentó las bases del nuevo estilo. Observador de los edificios de la antigua Roma, que medía y dibujaba, asimiló empíricamente todo un conjunto de formas y elementos -capiteles, entablamentos, arcos, puertas…- que después utilizaría en sus obras.

Cúpula de la Catedral de Florencia

Fue quien abrió la arquitectura del primer Renacimiento con la Cúpula de la catedral de Santa Maria di Fiore de Firenze, quien construyó las primeras iglesias renacentistas y quien creó el tipo de palacio renacentista.

En 1418 ganó el concurso para terminar la catedral de Florencia. Se trataba de construir, sin cimbras, una cúpula de grandes proporciones sobre un tambor octogonal, lo cual le obligó a utilizar una solución gótica, a base de ocho nervios con paneles de enlace. Sobre esta armadura, construyó un doble casquete: uno interior, esférico y otro exterior, de perfil ojival.

El resultado es una cúpula vacía y ligera, de dos cuerpos, coronada con una linterna que permite dar luz al interior sin dejar el cielo abierto. Los trabajos de construcción, realizados entre 1420 y 1436 dejaron maravillado a todo el pueblo florentino y Brunelleschi recibió la fama de arquitecto extraordinario.

El Hospital de los Inocentes fue calificado como la primera obra arquitectónica renacentista. En su pórtico o logia, de amplios vacíos y esbeltas columnas, utiliza el arco de medio punto, el capitel corintio y la bóveda con pechinas (cúpula tallada por cuatro planos), y consigue bellos efectos de perspectiva, ritmo y armonía. En su piso superior aparecen ventanas coronadas con frontón por primera vez en el Renacimiento.
La Iglesia de San Lorenzo, también en Florencia, supuso la creación de un tipo de templo totalmente alejado de los modelos góticos precedentes. Brunelleschi se inspiró en las antiguas basílicas cristianas (que para él eran modelo de arquitectura romana clásica); la cubierta de la nave central es plana, con casetones, y para las naves laterales utiliza la bóveda con pechinas. Para la separación de la nave central de las laterales, se intercala sobre los capiteles un trozo de entablamento, hábil recurso que permite obtener mayor altura sin desproporcionar. El interior de la iglesia se convierte en un espacio ordenado por la visión en perspectiva, modulado por el cuadrado. En efecto, el arquitecto basará todas las medidas en las del cuadrado del crucero (la campata) -el módulo- y su multiplicación o división por dos o cuatro.

En la iglesia florentina del Sant Spirito, utilizará otra vez soluciones similares: sistematización geométrica del plano partiendo del cuadrado del crucero. La proporcionalidad sistemática de todo el conjunto edificado -plano, alzado, columnas, capiteles y cornisas- convierte al edificio (y a todos los edificios renacentistas en general) en una construcción racionalmente comprensible, donde las partes y el todo están relacionadas en clave matemática, y su estructura interna se caracteriza por la claridad.

Su Capilla Pazzi, responde a la combinación armónica del círculo y del cuadrado. Se trata de un pequeño edificio cubierto con cúpula sobre pechinas, precedido de un pórtico formado por seis columnas sobre las cuales descansa una arquitrabe, roto por un arco de medio punto en la parte central.

En el Palacio Pitti, Brunelleschi crea el tipo de palacio urbano renacentista: una masa cerrada sin torres defensivas con claro predominio de la horizontalidad. Utiliza el sillar bocelado, de tradición romana, colocando en la base el sillar rústico, que ofrece la cara sin tallar, lo cual acentúa el efecto de robustez.

Categorías: Arquitectura, Renacimiento

No hay comentarios para “Filippo Brunelleschi (1377 – 1446)”


  • han olvidado decir que para la construccion de la cupula ,para su sujeccio mientras se construia fue el arquitecto elq ideo la forma de hacerlo sin cimbras(ya que esas formas de canteria habian desaparcido).invento que (segun siempre Argan) ideo estudiando las ruinas romanas y enconcreto los muros y soportes, en su estancia en roma junto a donatello .junto asus conclusiones y las formas goticas logro realizar esta obra que parece que esta sujeta por el aire y que centraliza el peso de todo un edificio que parecia abocado ala ruina.gracias bruno

  • holaaa !
    soi agus!
    i wenoo nada !
    sta ui wena la pag i me ree copaa !

    dejo mi msn tambiem para los qe qieran agregalos…

    dulce.stars@hotmail.com

    chauuu !

    sta mui buenaaa lasss cosas qe tiene! la re informacion !

    un re besoooooo a montonessss !

    chauuuuu

    agus ! del colegio I.C.I

  • En el artículo dice que en la cúpula de Santa Maria dei Fiori, Brunelleschi tuvo que buscar «una solución gótica, a base de ocho nervios con paneles de enlace. Sobre esta armadura, construyó un doble casquete: uno interior, esférico y otro exterior, de perfil ojival.»
    Pues bien, Brunelleschi, proyectó (y de hecho se contruyó así) que la capa interior del doble casquete fuera idéntica a la exterior, de perfil ojival. Además, en estos perfiles, no hay solo 8 nervios, sino que entre cada do de ellos (los vistos en exterior e interior) hay dos más para que la estructura se aguante y sea así autoportante. Estos 16 nervios, los ocultó porque no hacían de aristas.

  • me interesa mucho el arte, especialmente el arte renacentista, me parece que deberian tener las caracteristicas renacentistas de cada obra.
    suerte!

  • es una mierda aunqe si alguien busca novia soy una chica atractiva lista soy alta rubia y de ojos azules mmmmmmm…. no se q mas decir….. tengo tetas…
    bssssss

  • mismosolparatodos.openid.es/ marzo 12, 2010 a las 11:35 am

    La cúpula de la catedral no es el comienzo del Renacimiento sino la culminación del gótico. Se incluye en el Renacimiento por las obras que el autor desarrolla antes, durante y después de la realización de ésta.
    Lo más importante de está cúpula, en realidad una bóvedad de rincón de claustro, es la geometría que la define y que fue diseñada por Talenti en el siglo anterior. La forma, la geometría, de toda la catedral estaba marcada por una maqueta que debían jurar mantener en la realidad todos los jefes de obra (Brunelleschi incluido). La forma, ya definida por tanto, responde al conjunto por lo que tan importante como las dimensiones de la cúpula serán las del tambor sobre la que se asienta. Las dos hojas que conforman la pesada cúpula, si bien que aligerada por ese espacio vacio interior, deben ser por tanto apuntadas para que el tambor no se desplace y se produzca el colapso de la cúpula.
    Los nervios verticales de ladrillo no trabajan de forma independiente sino que se enlazan a los paños también de ladrillo para que tanto la hoja exterior como la interior trabajen de forma solidaria. Por este motivo toda la cúpula es parte de la estructura incluyendo la linterna cuyo peso equilibra a ésta impidiendo que se abra hacia el exterior.
    Respecto al uso de la cimbra debemos recoradar que el material no es una piedra de grandes dimensiones que debe soportarse por algo hasta que la clave la estabilice como ocurre en las bovedas de cañón romanas por ejemplo. Nos encontramos con una cúpula de ladrillo (hay grandes piedras pero sólo en la parte inferior y en las cadenas de atado por lo tanto su disposición dentro del todo las mantiene). Una cúpula es estable si se construye mediante una sucesión de anillos conocimiento que se poseía en la época como así lo indica Alberti y lo evidencia el óculo del Panteón. Que sea ladrillo permite que el peso a sujetar sea tan solo el del primer ladrillo que se coloca en el interior ya que los posteriores se sujetan por los ya colocados. Además la disposición de la fábrica está afianzada por un aparejo en espina de pez seguramente de influencia bizantian. Y por último la geometría en la que se dispone el material hace que la componente vertical sea menor que en las bovedas antes comentadas por lo que una gran cercha, a parte de muy costosa por sus dimensiones, resulta inutil.
    Esta cupula se iba a construir independientemente de Brunelleschi. No es milagroso que se mantenga en pie. Talenti había definido la forma de la cúpula y sería estúpido pensar que no sabrían como cerrar un hueco de 42 metros que ellos mismos habían proyectado.