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Apolo tocando el laúd, Caravaggio

Publicado por Laura Prieto Fernández

En la mayoría de ocasiones el arte en general, y la pintura en particular, tienen un significado mucho más profundo del que aparenta a primera vista de modo que, los expertos en iconografía son capaces de leer mucho más allá interpretando objetos que cuentan con un significado oculto. En este contexto y partiendo de que la inmensa mayoría de obras pictóricas cuentan con un significado mucho más relevante del que parece a simple vista debemos señalar, que ciertos artistas desarrollaron una pintura mucho más simbólica, que esconde en los objetos más cotidianos una interpretación iconológica.

La obra que aquí analizamos es una de esas pinturas que se puede leer mucho más allá de lo que a simple vista aparenta, se trata de un óleo sobre lienzo de época barroca pintado por el artista italiano Caravaggio y que lleva por título Apolo tocando el laúd o también es conocido como El tañedor del laúd. Se trata de una pieza de formato horizontal que mide unos ciento veinte centímetros de ancho y casi un metro de anchura y que en la actualidad se exhibe en el Museo Hermitage de san Petersburgo.

Según los expertos el lienzo debe de datar de finales del siglo XVI, en torno al año 1595 y sería una de las pinturas que Caravaggio realizó para uno de sus más prestigiosos clientes, el Cardenal Francesco del Monte con quien el artista mantuvo una estrecha relación. Del Monte era aficionado a la música y Caravaggio plasmó sus gustos y aptitudes en los cuadros que hizo para el cardenal. En esta ocasión el artista nos presenta un lienzo con un solo personajes, se trata de la figura de un músico que está tocando el laúd cuando gira la cabeza para fijar su atención en el espectador. La figura ha causado a lo largo de los años diversas controversias pues algunos expertos no se ponían de acuerdo acerca de si se trataba de un hombre o de una mujer, finalmente los estudios realizados al respecto arecen indicar que se trata de un hombre con rasgos andróginos ya que, en la época antigua, se consideraban seres perfectos por contar con las mejores cualidades de ambos sexos.

De hecho si los expertos al final dictaminaron que se trataba de un hombre fue gracias a la partitura que está leyendo ya que es una partitura para tenor y parece ser que en ella está escrito un madrigal muy famoso en la época de Jaques Arcadelt.

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