Arte

Inicio Arquitectura, Neoclásica Cenotafio Newton, Boullée

Cenotafio Newton, Boullée

Publicado por Laura Prieto Fernández

El cenotafio dedicado a Isaac Newton es una de las obras más conocidas y representativas del arquitecto francés Étienne- Louis Boullée (1728 – 1799).

Su obra, más bien la teórica que la práctica, influyó poderosamente en los artistas del siglo XX aunque entre sus contemporáneo fue tachado de megalómano y excéntrico. En realidad, el sueño de Boullée era ser pintor, sin embargo las presiones familiares le hicieron declinarse por la arquitectura. La influencia de artista como Blondel, Boffrand y Le Geay le hará partícipe de las formas clasicistas imperantes en la época, sin embargo el artista francés logrará una reinterpretación de las mismas haciendo suyas las ideas del neoclasicismo más tradicional.

2825_1_3

Formó parte de la Academia Real de Arquitectura de Paris y le fue concedido el título honorífico de arquitecto jefe de Federico II de Prusia. El artista trabajó diseñando y remodelando algunas viviendas familiares y grandes edificios, no obstante muchas de sus obras hoy se han perdido y tan sólo se conserva los proyectos que el arquitecto planteó.
Un caso similar es la obra El cenotafio de Newton, en esta ocasión el proyecto no llegó a realizarse y tan sólo quedó en un simple proyecto que, pese a todo circuló como la pólvora entre los arquitectos de la época cosechando a su paso críticas y alabanzas a partes iguales.

Boullée maravillado por las teorías newtonianas y la figura de uno de los mayores científicos de todo el mundo, planteó la realización de un cenotafio es decir, un monumento funerario conmemorativo que no debía de albergar los restos del científico sino rememorar su trabajo como uno de los grandes genios de la historia.

La obra del arquitecto francés era una gran esfera de enormes dimensiones – Boullée planteaba que la altura de la esfera debía llegar hasta los 150 metros de altitud- horadada en su base para permitir el acceso a su interior. El espacio interno no resultaba demasiado amplio ya que los muros circulares de la gran esfera hacían que el espacio aprovechable fuera bastante reducido en comparación con las grandísimas dimensiones del conjunto.

En la zona superior de la esfera, pequeñas cavidades perfectamente ordenadas hacían que la luz diurna penetrara en el edificio como si de una bóveda celeste se tratara. Durante la noche, una gigantesca lámpara otorgaba una luz cegadora al espacio interior, aludiendo a la figura del científico como un sabio que arrojó luz sobre la ingenuidad del hombre.

Al exterior tan sólo era perceptible la mitad superior de la esfera, el resto quedaba oculto tras unas estructuras circulares concéntricas a la esfera. Estos grandes paseos quedaban ocupados por filas de árboles –cipreses- que rodeaban el perímetro de la esfera.

2825_1_6-1

El proyecto para el cenotafio de Newton nunca salió adelante, los planos se conservan actualmente en la Biblioteca Nacional de Francia, y a raíz de este proyecto el arquitecto adquirió fama de megalómano desvirtuando las medidas racionalistas de la arquitectura neoclásica. Sin embargo Boullée también se ha convertido en uno de los artistas que mejor representaron la arquitectura visionaria.

Categorías: Arquitectura, Neoclásica