Arte

Inicio Arquitectura El Castro de Fazouro

El Castro de Fazouro

Publicado por A. Cerra

Este yacimiento arqueológico en la costa de Lugo, en Galicia, es un caso extraordinario para conocer como la forma de construir fue cambiando en estas tierras españolas conforme la romanización fue siendo cada vez más intensa. Incluso en un territorio a veces tan difícil de colonizar como fue toda la cornisa del mar Cantábrico en España.

Castro de Fazouro

El yacimiento del Castro de Fazouro se data entre los siglos I y III de nuestra Era. De esta manera en sus inicios bien podría ser una población de las gentes originales de Galicia, las cuales tenían la costumbre de levantar sus casas con una forma circular. Y aquí vemos los restos de una de esas construcciones. Sin embargo, en el resto de viviendas excavadas (se supone que todavía quedan más sin salir a la luz) tienen una planta rectangular y generalmente con las esquinas ligeramente redondeadas. Es decir, serían ya unas casas influidas por la llegada de las tropas romanas a la zona.

Obviamente en el yacimiento tan solo han salido a la luz las partes más bajas de los muros de esas edificaciones. Pero ese hallazgo ha sido suficiente para descubrir que a la hora de construir ya se levantaban unos bancos de piedra adosados a los muros. De este modo se creaba parte del mobiliario del lugar, ya que esos bancos podrían servir de mesas, de camas o incluso de espacio de trabajo.

Y las excavaciones también han permitido descubrir la tendencia a generar los espacios de fuego, los hogares que calentaban el edificio, ubicados en el centro de la construcción. Una tradición que se ha seguido en mucha de la arquitectura tradicional gallega.

De todo lo dicho se deduce que los trabajos arqueológicos nos hablan de un pequeño poblado, donde viviría un grupo de familias. Una idea que se refuerza por otros restos encontrados como las vasijas cerámicas de almacenamiento, cocina y vajilla, e incluso alguna fíbula o un alfiler de pelo. Así como también aparecieron muchos restos de ganado bovino.

Sin embargo, todo ello contrasta con el emplazamiento en sí del Castro de Fazouro. Un sitio realmente agreste, ya que se trata de una pequeña península en una zona de acantilados. En un área donde el mar Cantábrico puede ser realmente agresivo. De hecho, se piensa que una parte del castro ha podido desparecer a lo largo de la historia tras los continuos embates del oleaje.

A eso se le suma que para acceder al castro hay que salvar un pequeño foso, y que todo el conjunto parece tener un muro defensivo importante. Por ello, es posible que fuera un puesto de vigilancia del tráfico marítimo en la zona, donde era bastante habitual que hubiera incursiones marinas de invasores y piratas.

El carácter de este castro es especial. De hecho, es el único en toda Galicia que con sus características y antigüedad que ha llegado a nuestros días. Por esa razón posee la categoría de protección de B.I.C (Bien de Interés Cultural).

Categorías: Arquitectura