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Escuela de Arte de Glasgow

Publicado por A. Cerra

Esta obra de Charles Rennie Mackintosh (1868 – 1928) fue la construcción que le dio el espaldarazo más importante a su carrera como arquitecto. En principio, Mackintosh se dio a conocer como integrante del grupo Los Cuatro de Glasgow, que principalmente se dedicaban al diseño de muebles y a las artes decorativas. Pero la construcción de la Escuela de Arte de Glasgow supuso el reconocimiento en Escocia, Gran Bretaña y el continente europeo en general, si bien sus creaciones todavía se han valorado mucho más tras su muerte.

Escuela de Arte de Glasgow

Escuela de Arte de Glasgow

En concreto, la realización de esta obra abarcó un periodo bastante dilatado, entre 1897 y 1909, y es que se planteó su realización en dos fases dados los recursos económicos limitados con que se contaba. De esta manera, Makintosh se presentó a la concurso de diseño que se convocó en 1895. Y el alto grado de originalidad que aportaba le hizo vencedor. Y es que su idea aunaba elementos vanguardistas pero también otros propios del movimiento de Arts and Crafts del siglo XIX.

Y eso que el gran reto era integrar un edificio moderno en el casco antiguo y monumental de esta ciudad escocesa. Y lo consiguió generando un edificio que combina la sensualidad con la expresión contenida, jugando con los elementos que forman parte de la esencia o estructura del edificio y con aquellos que son ornamento de las formas.

Durante la primera fase de construcción, entre 1897 y 1899, se construyó desde la fachada norte hasta la entrada principal. Mientras que en la segunda fase que tuvo lugar entre los años 1907 y 1909 se levantó el ala occidental del conjunto. Es decir, entre un periodo constructivo y otro pasaron varios años, y por supuestos Charles R. Mackintosh había evolucionado en su concepción arquitectónica, algo que se denota en que las proporciones de este ala son más verticales, lo que le lleva por ejemplo a crear una biblioteca en dos volúmenes que manifiesta el talento creativo, la madurez y la seguridad que había alcanzado este arquitecto.

En esta biblioteca se ve como la doble altura le permitió generar una entreplanta colgando del piso superior. Una disposición que le ofrecía la posibilidad de reducir el número de pilares y generar una clara sensación de ligereza. Y por supuesto en la biblioteca se manifiesta la enorme atención que Mackintosh ponía en los elementos ornamentales.

Por ejemplo, en las barandillas de roble teñido se aprecia una discreta moldura y al color oscuro general del tinte se le añaden toques de colores primarios. Todo está cuidado hasta el mínimo detalle: las luminarias, los muebles y cualquier elemento ornamental, de manera que arquitectura y decoración tienen que formar una unidad inseparable, que en este caso transmite el recogimiento típico de una biblioteca. Esta atención por lo ornamental se ve en todo el edificio. Por ejemplo, en las diferentes vidrieras, las hornacinas, las verjas, los contraste que crea con los diferentes elementos de la construcción (piedra, hierro forjado y vidrio). En definitiva, un edificio que en muchos de sus elementos anticipa lo que fue el Art Decó.

Categorías: Arquitectura, Contemporánea