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Escuela de Ingeniería de Leicester de Sterling

Publicado por A. Cerra

Escuela de Ingeniería de Leicester de James Sterling

James Frazer Stirling (1926 – 1992) es uno de los arquitectos británicos más reconocidos del siglo XX, y para muchos el escocés que mejores obras ha hecho desde la construcción de la Escuela de Artes de Glasgow por parte de Charles Rennie Mackintosh a comienzos de siglo.

A lo largo de su vida realizó varias construcciones de renombre, pero seguramente fue el edificio de los laboratorios de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Leicester, levantados entre los años 1959 y 1963, su gran creación. Y eso que la obra tenía importantes condicionantes como la irregularidad y pequeño tamaño del solar sobre el que se levantó. Sin embargo tenía una gran ventaja y eso lo aprovechó al máximo James F. Stirling, y fue potenciar la vista desde el cercano parque.

Por la cantidad de elementos en la zona y el poco espacio disponible era inevitable que se desarrollara en altura, y así parece estar por encima de toda la complejidad que hay en ese entorno.

Y otro acierto del arquitecto es dejar a la vista sus materiales de inspiración industrial que muestran su estructura y su eficiencia mecánica. Unos materiales que son económicos, pero que por la disposición final le dan un aspecto estético a la edificación muy interesante y hasta atractivo.

Es innegable que como buen escocés, James Stirling es un creador muy apegado a las tradiciones e incluso a los materiales artesanales. De ahí el uso bien claro aquí de los típicos ladrillos rojos. Sin embargo, siempre supo fusionar esos elementos conservadores con la actualidad y las nuevas tecnologías. Es así como se entiende la presencia de los muros de vidrio, los cuales además se convierten en el mejor elemento iluminador de la torre del edificio, teniendo en cuenta el clima británico.

Esa torre estaba destinada a despachos, laboratorios, y salas más amplias para reuniones. Mientras que la base del conjunto es más amplia y dedicada a talleres con maquinaria pesada. Por eso hay un diseño distinto entre ambos espacios. Siendo la parte inferior nada transparente y sin repercusión hacia el exterior, al contrario que el espigado volumen de la torre que sin duda llama la atención.

En definitiva, es una construcción que ha sido muy estudiada por los arquitectos de su generación y también por los posteriores, valorando muchas de las soluciones estructurales y de concepto que aquí generó. De hecho, al hablar de Stirling estamos hablando de uno de los primeros arquitectos que fue galardonado en los años 80 del pasado siglo con el Premio Pritzker, considerado el Nobel de la Arquitectura.

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