Arte

Toshodai-ji

Publicado por A. Cerra

Este templo está ubicado en la ciudad japonesa de Nara y se estima que fue construido en el año 759, durante el denominado Periodo Nara.

Durante ese periodo existían unas excelentes relaciones entre Japón y China, y algunos de esos vínculos culturales se manifiestas en esta edificación. Además de que su construcción se originó en una iniciativa imperial para atraer monjes budistas de origen chino hasta territorio nipón, de manera que formaran a los monjes locales.

Toshodai-ji

Toshodai-ji

De hecho, fue el monje Gaujin, jefe de la secta Ritsu, quién tras un accidentado y largo viaje a territorio chino en el 753, quién se convirtió en el máximo impulsor de este templo a su regreso a Japón.

Como es habitual en la arquitectura antigua japonesa, este templo ha sufrido numerosas catástrofes a lo largo de su dilatada historia, y en cambio, una y otra vez ha sido reconstruido siguiendo con un escrupuloso respecto a su apariencia original.

La planta de todo el conjunto sigue las pautas tradicionales de este tipo de complejos religiosos, y a ello se añadió el edificio de las reliquias, donde se custodia todo aquello que trajo Gaujin tras regresar de su viaje a China.

No obstante, también hay otras novedades constructivas que se introdujeron aquí respecto a las formas más tradicionales. Por ejemplo, en el kondo se puede apreciar una marcada horizontalidad, ya que el eje longitudinal del edificio es mucho mayor que la profundidad de la estancia interna y también mayor que la altura del edificio. De hecho, aquí se han suprimido los segundos pisos falsos habituales en otros templos, y el tejado en vez de ser a dos, es a cuatro vertientes. El resultado final otorga al edificio una gran impresión de solidez.

Y en cuanto a la planta, por necesidades rituales era necesario un espacio más amplio delante de la escultura votiva. Así que se creó un pórtico y se eliminó una de las filas de columnas que determinaban el espacio principal, justo delante de la entrada. De esta forma ante la gran imagen escultórica hay un espacio para que los fieles puedan practicar sus ritos.

Las primeras columnas de ese patio suavizan un tanto la impresión de horizontalidad que transmite el edificio. Un edificio al que por otra parte se accede mediante dos puertas, cada una de ellas situada a un lado.

En definitiva, todo el diseño es de una enorme simplicidad en el diseño, e imperan las líneas geométricas, lo que confiere a la construcción cierto aire abstracto.

Toda esta zona del kondo está considerada la más antigua del conjunto, si bien los historiadores creen que también parte del kodó o sala de conferencias puede ser de la misma época. Si así fuera, se trataría del kodó más antiguo de todo el Japón, y su diseño lo cierto es que es bastante similar al kondo, si bien existen varios añadidos de tiempos posteriores, que se piensa que pertenecieron al palacio imperial de Nara, y que fueron cedidos al monasterio de Toshodai-ji.

Categorías: Arquitectura, Arte japonés