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El Gótico Internacional

Publicado por Chus

A finales del siglo XIV se produjo una especie de reacción artística frente al estilo dominante, procedente de las cortes francesas de París y Borgoña. Fue una especie de nuevo entusiasmo por la vida y una nueva valoración de la belleza de los objetos, vestidos y espectáculos que se reflejó de pronto en las miniaturas y en las ilustraciones que se despliegan para hablarnos del mundo cortesano. Se trata de un nuevo estilo que recorrió Europa y se denomina Gótico Internacional. Con él se ilustraron los manuscritos del Libro de Oraciones del Duque de Berry “Les Très Riches Heures”, que contiene retratos del Duque de Berry, Juan, hermano de Carlos V de Francia, en diferentes actitudes, paseando con su mujer y sus damas de compañía, con compañeros de caza cabalgando por praderas cultivadas con gran profusión de detalles en las joyas, armas y trajes. Se trata de un mundo aristocrático, de gente privilegiada que, por primera vez en la historia del arte occidental parece disfrutar una vida llena de comodidad, guato refinado y lujo. En Italia este estilo fue seguido por artistas como Lorenzo Monaco, Pisanello, Stefano da Verona, Gentille Bellini y otros, que enriquecieron su estilo con un componente de la pintura medieval italiana, el estilo formal del arte bizantino.

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El Gótico Internacional desarrolló el interés por lo exótico, lo refinado, además de una nueva conciencia visual en una parte del público, y un agudo sentido de la observación en los artistas. En sus obras se deja constancia del perfecto conocimiento de los objetos, no solo de los naturales, sino además de los artificiales. En los cuadernos de apuntes de los maestros citados anteriormente, se observa esta tendencia a estudiar exhaustivamente los objetos. Así los dibujos de Pisanello, por ejemplo, demuestran la paciente observación de animales, flores, plumas de los trajes, bordados de los vestidos, etc. Las composiciones del primer gótico se abandonas por imágenes que se centran en el hombre y en su entorno. Nobles que cabalgan a la luz del sol, campesinos que se calientan alrededor de un fuego, todo tipo de actividades de los hombres se representan siempre en medio de un mundo encantador, estereotipado, compuesto aún a base de dibujos lineales.

Hacia 1400, en esa misma corte de Borgoña en que trabajaron los hermanos Limbourg, apareció un estilo diferente, más robusto, de mayor peso y envergadura en las obras de Claus Sluter. Una serie de esculturas destinadas a la Cartuja de Champmol, cerca de Dijon (en la que se iban a situar las tumbas de los Duques de Borgoña), deja ver que, paralelamente al estilo gótico, se va a ir formando una nueva manera de entender el arte, más sobrio, sereno y clásico. En el grupo del Duque de Borgoña, obra realizada en mármol por Sluter, representa a Felipe el Calvo con su santo patrón, éste presenta u perfil quebrado y de agitados ropajes, típicamente gótico, mientras que la silueta del duque arrodillado, contenida en un triángulo, nos introduce en un nuevo estilo. La ausencia de detalles que se aparten del tema principal y la severidad del tratamiento de las superficies de mármol, remiten más a Giotto y a Pisano, que al estilo gótico contemporáneo.

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