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Pila Bautismal de Lieja

Publicado por A. Cerra

Esta pila bautismal realizada aproximadamente hacia el año 1113 se encuentra en la iglesia de San Bartolomé de la ciudad belga de Lieja, y de ella, pese a las fechas de su ejecución, se conoce hasta el nombre del autor, un tal Reine van Huy, sin duda un dato un tanto extraños en el arte Románico.

Pila Bautismal de Lieja

Pila Bautismal de Lieja

La pila es de una riqueza material más que destacable, ya que está moldeada en bronce. Pero además del modelado como pila para contener agua bendita propio de su función para bautizar a los niños. El objeto está muy adornado con una serie de relieve, entre los que destaca el central dedicado al Bautismo de Cristo. Sin duda el más adecuado para el uso de esta pila.

Además cada una de las figuras del relieve va acompañada de una serie de inscripciones en latín para su identificación y darle sentido a toda la escena. Por ejemplo, se puede leer la expresión “Angelis ministrantes” sobre los dos personajes que aguardan en la orilla opuesta del río Jordán, para recibir a un Jesucristo ya bautizado. Y así, con el resto de figuras representadas.

En realidad, esto es una muestra de cómo los teólogos de la época colaboraban e incluso dirigían los trabajos de los artistas, más considerados como artesanos que como gentes creadoras y libres. Esa es la única manera de comprender la aparición de otras inscripciones de esta elegante pila bautismal.

De hecho, a toda ella se le da un sentido unitario que se pude descubrir, al analizar las mitades de toros que hay en la base de la pila. En principio, podría parecer que son simples elementos decorativos, pero no es así. Su presencia se debe a esa asesoría teológica al maestro escultor que la realizó.

Serían ellos quienes le hablarían del pasaje bíblico 2 Crónicas, 4. Ahí se relata que el rey Salomón mandó decir al rey fenicio de Tiro, llamado Hiram, que le enviara a su corte un hombre capaz de trabajar bien los metales preciosos como el oro, la plata, el bronce y otros como el hierro, la púrpura, etc, en definitiva un hábil artesano de la orfebrería que tuviera la maestría para realizar todo tipo de cincelados. A ese hombre Salomón le iba a encargar la realización de la Biblia del Templo de Jerusalén.

Esta biblia es descrita en ese episodio, y además de hablar de sus dimensiones y los materiales preciosos como el oro en que se elaboró, también se habla de que físicamente descansaba sobre 12 toros mirando a los cuatro puntos cardinales. Y eso mismo es lo que representó este artista en la pila bautismal. Por cierto un escultor en el que destaca mucho su tratamiento muy natural de las figuras, sobre todo las de Jesús, San Juan Bautista o los ángeles que les acompañan.

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