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Tímpano románico de San María de Vézelay

Publicado por A. Cerra

Es curioso observar que hay muchas iglesias románicas que guardan todavía sus relieves y esculturas que representan en Juicio Final ubicados en la parte posterior de la nave principal. Así de alguna forma, el fiel cuando salía del templo veía estas escenas de lo más tétricas y se le recordaba que no debía cometer pecados fuera de la iglesia.

Juicio final de Santa María Magdalena de Vézelay

Sin embargo, también hay otras iglesias de la época, que ese mismo tipo de escenas las ubican en la propia portada, de manera que son una potente, casi espeluznante, forma de dar la bienvenida a los creyentes. Eso se puede ver por ejemplo en varias iglesias francesas que formaban parte de las rutas de los peregrinos. Por ejemplo se aprecia en la catedral de Autun o la portada de la Basílica de Santa María Magdalena de Vézelay que aquí nos ocupa.

En Vézelay toda la representación del Juicio Final se encuentra en el tímpano semicircular que hay sobre la puerta de entrada.

El conjunto de figuras está dominado desde un primer momento por la presencia de Cristo, el cual no solo ocupa el centro, sino que está a una escala colosal respecto al resto. Y además domina todavía más el espacio con su forma de abrir los brazos, lo cual parece ser un gesto que exprese lo que le espera a los pecadores. Aunque también se puede interpretar con una invitación a entrar en el templo.

El resto del tímpano queda enmarcado por cuatro ángeles que tocan las mismísimas trompetas del Juicio Final. Y ahí se organiza todo en tres registros. Uno superior que sería el cielo, otro intermedio que es la vida terrenal, y el inferior que alude a los muertos.

Se puede ver a la izquierda de Cristo como hay otro ángel y también un demonio que están utilizando la balanza para pesar las almas y decidir el destino de cada cual. Los pecadores obviamente irán al infierno, y aquí está representado por un gran diablo en el extremo derecho. Ese demonio abre sus fauces para tragarse sin misericordia a los condenados.

Si nos fijamos hay muchos detalles bastantes escalofriantes. Por ejemplo, otros ser demoniaco que hay debajo de la balanza está levantando el cuerpo de un muerto y lo va a llevar a que lo pesen. O en el otro lado se ve a niños que intentan agarrarse a los ángeles para salvarse y así llegar al cielo.

Es decir, se trata de una escena truculenta donde no se ahorran detalles escabrosos, ya que el objetivo no era otro que impresionar al pueblo y que se comportara según dictaban las normas de la iglesia.

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