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El balcón, Manet

Publicado por Laura Prieto Fernández

El pintor impresionista Eduart Manet (1832-1883) pintó esta obra de óleo sobre lienzo entre 1868 y 1869 para ser presentada al Salón de París que se volvía a celebrar en el año 69 y que con posterioridad, ya había rechazado o criticado duramente otras obras presentadas por el artista. El balcón presenta una escena de tipo costumbrista muy del gusto de la época pero aun así, Manet recibió numerosas críticas por su irreverente actitud artística, no obstante su éxito entre los artistas más jóvenes también le otorgó cierto prestigio entre estas nuevas generaciones.

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En la obra aparecen representados tres personajes ataviados con el gusto de la época que, ensimismados, miran por el balcón mientras al fondo un sirviente prepara el té. Los personajes son amigos de Manet: en primer plano aparece sedente y mirando a la calle Berthe Morisot, también artista y futura cuñada del pintor. La joven lleva un vaporoso vestido blanco y en sus manos sostiene cerrado un abanico rojizo que contrasta con la palidez de su piel y el blanco del vestido.

La muchacha que está de pie con una sombrilla entre los brazos es la violinista Fanny Claus, de su atuendo destaca la enorme flor que adorna su cabeza y el contraste entre su vestido y la sombrilla azul verdoso. La joven aparece de pie colocándose los guantes. A su lado el pintor Antoine Guillemet aparece en una pose artificial fumándose un cigarrillo. El conjunto se completa con la figura de un sirviente que se ha identificado como el hijo de su mujer Leon Koella, esta figura del sirviente ya había sido utilizada por Manet en un pequeño óleo sobre lienzo que el artista había pintado de manera casi abstracta en 1859 “Caballeros españoles”.

La obra está inspirada en una pintura de Goya “Las majas en el balcón” que el artista francés pudo observar durante su estancia en Madrid. Las mujeres de Manet, siguiendo a las majas goyescas, aparecen ataviadas según gusto de su época en una actitud tranquila y relajada no obstante, la obra de Goya tiene un sentido crítico mientras que Manet se limita a plasmar una costumbre típica de su época sin ninguna crítica velada detrás.

Manet unifica en su obra modernidad y tradición. El tema costumbrista aparece desleído por la contemporaneidad de las formas pictóricas; la pincelada suelta y el contraste cromático entre las tonalidades blancas de los vestidos y el fondo oscuro otorga gran innovación a la composición. Además ciertos aspectos como el hecho de prestar mayor atención a detalles como las flores que a los rostros y manos de los personajes, le valieron las críticas y la incomprensión de sus contemporáneos.
Manet es el padre y precursor del impresionismo, su pintura tiende al plain air y al igual que los artistas impresionistas Manet omite el negro en las sombras de “El balcón” realizándolas en color violáceo. Su pincelada suelta y abocetada influyó poderosamente en pintores tanto contemporáneos como posteriores.
La obra se conserva actualmente en el Museo de Orsay de Paris.

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