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La joven de la perla, Vermeer

Publicado por Laura Prieto Fernández

La joven de la perla es una obra de pequeño formato (46 cm x 40 cm) pintada por el artista holandés Johhanes Vermeer de Delf, más conocido como sencillamente Vermeer , entre 1665-1667.

La obra pertenece al barroco holandés, y aunque en un primer momento el espectador podría pensar que se trata de un retrato, el género de esta obra es el tronie, típico de Holanda, consistía en la representación de un retrato de medio cuerpo o tres cuartos con un exagerado gesto realizado en pequeño formato, la finalidad de la obra era mostrar la habilidad del artista representando no personas sino gestos.

La obra representa una joven de perfil que gira la cabeza hacia el espectador. La identidad de la joven es desconocida aunque diversas teorías la relacionan con la hija del pintor aunque realmente su identidad es desconocida.

La joven aparece representada en primer plano ataviada con una capa o vestido marrón del que sobresale una camisa blanca. Su pelo aparece recogido en un turbante de tonos azules y amarillos que le otorga sensualidad. Como única joya un pendiente de perla adorna la oreja de la joven actuando como punto focal de toda la composición. Su rostro fino y delicado trasmite sensualidad con la boca medio abierta y la mirada fija en el espectador.

Sobre un fondo neutro totalmente oscuro, la figura resalta con gran plasticidad. La luz que entra por la izquierda del cuadro incidiendo plenamente en el rostro de la muchacha remite a los ecos tenebristas de Caravaggio. Especial mención merece la incidencia de la misma sobre los ojos, los labios y la perla de la joven, con un pequeño brillo en estas zonas el artista consigue que resalten sobremanera.

La sencilla composición a base de líneas geométricas permite al artista otorgar unidad al conjunto, el turbante cae verticalmente contraponiéndose al círculo que forma la cabeza y al cono truncado del tronco de la modelo.

El dibujo se complementa con el color aunque en ciertos lugares del cuadro como la nariz se ha realizado sin dibujo previo y las líneas se funden con el rostro. Este aspecto ha llevado a pensar a algunos expertos que Vermeer podría haber utilizado la técnica de la cámara oscura, un instrumento antecesor de la cámara fotográfica con el que los pintores conseguían una proyección plana de un objeto tridimensional.

Los colores terrosos del vestido y el turbante otorgan calidez a la composición y contrastan con el azul frío e intenso del turbante en la parte superior del rosto y al fondo neutro. El azul aquí utilizado proviene del lapislázuli un pigmento realmente caro que nos demuestra como Vermeer no escatimó esfuerzos demostrando su maestría con este tronie. El emplaste es aplicado con firmeza y con una capa bastante más gruesa en las zonas de pigmentos claros.

La joven de la perla junto con la vista de Delft son alguno de los cuadros más famosos de este holandés y éste en particular ha tenido una gran difusión inspirando novelas y películas en torno a la identidad de tan bella modelo.

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