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Fortaleza de Murud-Janjira

Publicado por A. Cerra

Uno de los pocos lugares de la India que jamás fue conquistado y ocupado por las tropas coloniales británicas fue la fortaleza de Murud-Janjira. Este fuerte está ubicado en una isla del mar Arábigo, en el estado de Maharastra, frente a la población costera de Murud, situada a más de 150 kilómetros al sur de la megalópolis de Mumbai. Y allí se mantuvo independiente hasta 1947, cuando el resto del país logró su independencia de la Corona Británica.

Entrada a la fortaleza de Murud-Janjira

El fuerte ocupa por completo toda la isla de forma ovalada. La isla está rodeada de murallas en su integridad. Y el origen de todo este sistema defensivo se remonta al siglo XV, cuando sirvió de refugio frente a los piratas que navegaban por aquí. No obstante, el conjunto cayó en manos de los siddi, unos marinos originarios de diversos lugares de África, como Etiopía, Sudán, Zanzíbar o Somalia. Y fueron ellos los que le dieron el aspecto que se conserva en la actualidad.

Lo cierto es que estos marinos llevaba mucho tiempo en la costa india, y hay otras fortalezas que construyeron como la de Konkan. Sin embargo, su obra más espectacular iba a ser esta de Murud-Janjira que construyeron en el siglo XVII. Y desde entonces se convirtió en un bastión inexpugnable, tanto por sus gruesos muros como por sus condiciones de habitabilidad para resistir asedios. Especialmente por contar con un importante pozo de agua en el centro. Tanto es así, que desde que se asentaron aquí, los siddis permanecieron al mando del lugar e independientes hasta que en ese año 1947 se incorporaron a la India.

Fortaleza de Murud-Janjira desde el mar

El conjunto construido es espectacular. En especial por sus murallas y los bastiones curvos que cercan la fortaleza. Todo un conjunto defensivo que alcanza la docena de metros y está realizado en resistente granito. Aunque también merece destacarse lo que se encuentra en su interior. En total son algo menos de 100.000 metros cuadrados de isla, y allí hay zonas de viviendas de distintas clases sociales, hay canalizaciones de agua, e incluso se distinguen los restos de una mezquita. Además del paseo de ronda elevado donde se colocaban los potentes cañones protectores que rechazaron una y otra vez los ataques enemigos.

Es cierto que hoy en día ya no está habitada, y muchas de sus dependencias internas, incluso las de los palacios más lujosos, presentan un estado de ruina. Sin embargo el amurallamiento externo sigue conservándose en un estupendo estado.

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