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Kapellbrücke de Lucerna

Publicado por A. Cerra

En la ciudad de Lucerna se encuentra el puente de madera más antiguo de toda Europa, el Kapellbrücke o Puente de la Capilla. Una obra realizada en el año 1333 y que desde entonces une la ciudad vieja y la nueva, ambas separadas por el río Reuss, un ancho curso de agua al cual vierte su caudal el vecino lago de Vierwaldstattersee o de los Cuatro Cantones.

Kapellbrücke de Lucerna

Kapellbrücke de Lucerna

En definitiva, es Kapellebrücke es una obra de arte y de ingeniería medieval de primer orden, y más aún cuando se observa con detenimiento. Por ejemplo, una característica es que no presenta un trazado en línea recta para unir ambas orillas. En cambio, se ve que tiene tres tramos distintos, y eso se debe a que más o menos hacia la mitad de su longitud (superior a los 200 metros) alcanza una gran torre octogonal ubicada en el cauce del río.

Se trata de la Torre del Agua o Wasserturm, la cual incluso se piensa que es más antigua que el propio puente, ya que se estima que se construyó en 1300. Desde entonces, esta construcción ha cumplido con varios usos, desde prisión o cámara de torturas, hasta archivo municipal, pasando por cámara del tesoro y torre de vigilancia. No obstante, se cree que su función original fue la de faro o lucerna, y por ello hay quién dice que a ella se le debe el nombre de esta ciudad de Suiza.

Lo cierto es que el conjunto del Kapellbrücke y la Wasserturm está todos los años entre los rincones más fotografiados del país alpino, y es que es toda una experiencia cruzar el río bajo este puente cubierto, íntegramente construido en madera. Además en su interior se han conservado 111 pinturas murales, situadas en los tímpanos entre las vigas que sustentan la cubierta.

Pinturas del Kapellbrücke

Pinturas del Kapellbrücke


Se trata de pinturas murales que representan prácticamente toda la historia de la ciudad.

Y dentro de la historia de la ciudad, uno de los episodios recientes más recordados es el año 1993, cuando se quemó gran parte del Puente de la Capilla, pero lógicamente al tratarse de la gran joya y símbolo de la ciudad, prácticamente en cuanto se apagaron las llamas de ese devastador incendio se emprendió la restauración íntegra y escrupulosamente respetuosa con el aspecto original del puente, de manera que al año siguiente estaba de nuevo en funcionamiento.

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