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La Alhambra de Granada

Publicado por Laura Prieto Fernández

La Alhambra de Granada es un conjunto palaciego realizado para albergar al emperador nazarí y su corte tras su victoria en la Batalla de las Navas de Tolosa, 1212. Situado en la margen izquierda del río Darrio su planta totalmente irregular se adapta a las condiciones geológicas del suelo sobre el que se levanta, además el recinto fue creciendo paulatinamente con las diversas construcciones encargadas por los califas nazaríes hasta convertirse en una de las grandes maravillas del arte nazarí.

La Alhambra se constituiría como una pequeña ciudad dentro de Granada, en su interior el califa y su corte dispondría de todo lo necesario para su vida diaria sin tener que salir de este recinto. En ella se distinguían varias zonas: una parte que servía para la corte del sultán, los palacios propiamente dichos, la zona de recreo y la fortaleza militar.

En el inmenso conjunto palaciego, las primeras construcciones fueron a cargo de Muhammad I en torno a 1238. Se construyó un imponente recinto amurallado y se reformó una antigua alcazaba ya existente de planta trapezoidal a la que se adosaron diferentes torres.

Muhammad III construyó el palacio más antiguo, el Partal: una estructura sencilla porticada con cinco arco delante de una alberca que sirve como entrada a un torreón cuadrado. Éste alberga la denominada Sala de las Damas, un espacio en forma de T invertida que hacía las veces de pabellón real.

Con posterioridad el príncipe Ismail construyó el Mexuar, una sala de reuniones y audiencias. Es un espacio cuadrado rodeado por cuatro estancias rectangulares. En origen contaba con un patio que fue modificado en las posteriores construcciones. A este conjunto también pertenece el Baño Real que tiene acceso por el Patio de los Arrayanes.

Las intervenciones mayores y de más calidad fueron a cargo de los sultanes Yusuf I y su hijo Muhammad V. El primero mandó construir su propia sala de audiencias, el torreón de Comares, las puertas de Armas y de la Justicia. Por su parte Muhammad V remodeló el torreón de Comares convirtiéndolo en palacio, construyó el Palacio de Los Leones con su conocido patio y la puerta del Vino. Estas construcciones permitieron que el conjunto palaciego adquiriera nuevas dimensiones, al exterior se configuraba con un aspecto defensivo y militar, mientras que en el interior la fastuosidad y el lujo impregnaban cada rincón.

En su conjunto toda la construcción sigue las pautas típicas de las construcciones islámicas: materiales constructivos pobres enmascarados por la belleza decorativa de motivos islámicos, integración de elementos naturales en el conjunto arquitectónico y decoración basada en temas animales, vegetales y epigráficos.
Con la toma de Granada en 1492 el conjunto palaciego pasó a manos de los reyes cristianos. En el Siglo XVI el monarca Carlos I se enamoró profundamente de la belleza de esta obra y de los paisajes granadinos construyendo en sus inmediaciones su propio palacio renacentista a manos del arquitecto Pedro Machuca.

En siglos posteriores el conjuntó quedó bastante abandonado y durante la etapa de la ocupación francesa en la península resultó fuertemente dañado por lo que durante el siglo XIX hubo que llevar a cabo importantes labores de rehabilitación. En 1984 la Alhambra junto con el Generalife y el barrio granadino del Albaicín fueron declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

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