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Plaza de España en Sevilla

Publicado por A. Cerra

Plaza de España en Sevilla

Esta intervención artística, arquitectónica y urbanística hoy en día es uno de los grandes monumentos de Sevilla, donde hay joyas como su gran catedral gótica o el célebre Alcázar que nos traslada a los años de ocupación musulmana de la ciudad.

Sin embargo la construcción de esta plaza es mucho más reciente. Fue inaugurada en el año 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana que se celebró en la capital andaluza. Un certamen para el que se construyeron numerosos pabellones que debían acoger a las distintas delegaciones llegadas del otro lado del océano Atlántico. Muchos de esas construcciones todavía se mantienen hoy en pie, pero sin duda la más espectacular y también la más grande es la Plaza de España que alcanza una superficie de unos 50.000 metros cuadrados en el interior del Parque de María Luisa.

El proyecto lo realizó Aníbal González (1876 – 1929), arquitecto director de todas las obras planteadas para la Exposición. Si bien su mayor empeño lo puso en esta plaza, aunque paradójicamente en 1926 dimitió como máximo responsable. Y su labor la tuvo que seguir Vicente Traver, quien realmente se dedicó a seguir los planos previos.

La plaza tiene forma semicircular alcanzando un diámetro de 200 metros, y recorrida por un canal también semicircular, el cual se cruza por cuatro puentes que dan acceso al espcio construido.

Todo esa construcción es un canto a la historia arquitectónica española, y especialmente sevillana. Mientras en otros sitios del país estaban trabajando personajes como Gaudí, la obra de Aníbal González se caracteriza por sus formas historicistas. Y aquí vemos un buen repertorio de recuerdos del arte mudéjar con el emblemático ladrillo visto o la abundancia de cerámica. Si bien también hay otros elementos que nos recuerdan el arte renacentista o el más recargado barroco que se descubre en muchos palacios e iglesias de Sevilla.

Además hay que tener en cuenta el motivo para el que se construyó. Tenía que ser un escaparate de toda España. De manera que hay un sinfín de guiños a toda la cultura hispana. Por ejemplo, con medallones de los personajes más insignes de la historia, desde científicos a pintores o escritores. O a lo largo de la plaza hay 48 bancos con decoraciones cerámicas, cada uno de ellos dedicado a las diferentes provincias del país. Por cierto, en España hay 50 provinicias, pero Sevilla no tiene banco y las dos provincias canarias se agruparon en una solo.

El resultado sin duda es de enorme belleza, y además se concibió de un modo práctico, ya que se planteó que tras el cierre de la Exposición se transformara en la Universidad de Sevilla. Y aunque eso no se hizo, lo cierto es que la edificación se ha aprovechado para otros usos oficiales, turísticos y culturales hasta la actualidad. E incluso ha sido el plató natural de célebres producciones cinematográficas.