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Puente Viejo de Besalú

Publicado por A. Cerra

Puente Viejo de Besalú

Este puente para salvar las aguas del río Fluviá en la población catalana de Besalú es espectacular y más aún teniendo en cuenta que se trazó hace casi mil años, ya que las primeras noticias que se tienen de él se remontan al año 1075, cuando esta población formaba parte de un condado independiente.

Es cierto que desde entonces ha sufrido reconstrucciones y restauraciones, la última de ellas a mediados del pasado siglo XX, cuando un par de sus arcadas fueron destruidas durante la Guerra Civil Española y posteriormente lo terminó de dañar una fuerte crecida del río.

Pero actualmente luce hermoso. Tiene un trazado en ángulo sobre el cauce a lo largo de poco más de 100 metros de longitud, y alcanza una altura de 30. En ese trazado tiene siete grandes arcos, todos ellos desiguales entre sí, más uno que se integra en la antigua muralla. Estos arcos de medio punto se sustentan en recios tajamares que precisamente se apoyan en la roca viva, de ahí la irregularidad de dimensiones y del trazado. Una irregularidad que también se manifiesta en el propio tablero superior con dos partes más anchas de la calzada, además de un portal fortificado de acceso en el primer arco más la gran torre hexagonal que hay sobre el quinto pilar.

Lo cierto es que esta gran torre fortificada, con sólidos sillares y aspilleras en su parte alta, además de varios tipos de arco, también tiene una piedra con la inscripción del año 1680, lo que evidencia que entonces se haría una importante transformación del puente.

La verdad es que están acreditadas diversas reformas y ampliaciones con el paso de los siglos, así que es difícil afirmar como sería el puente medieval, y mucho menos uno anterior, ya que se especula con que ya los romanos tenderían un puente previo en esta zona de la provincia de Girona. De hecho, si se analizan las piedras que componen toda la obra, se puede comprobar que hay infinidad de marcas de cantero de diversas épocas.

Es muy posible que fuera ganando en tamaño, aunque también con el paso del tiempo fue perdiendo presencia en cuanto a las torres que había en sus extremos, unas torres que estaban destinadas a que los viandantes, gentes a caballo y carros pagaran sus respectivos peajes. Sin embargo, esas torres fueron quedando pequeñas conforme iría aumentando el tamaño de los medios de transporte, sobre todo a partir del siglo XIX. No obstante hay que decir que hoy en día por él solo está permitido el paso de peatones. Lo cual ayuda a su conservación a su belleza, tanto es así que este ha sido el escenario de múltiples películas de género histórico.