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Restos Arqueológicos de Tikal

Publicado por Laura Prieto Fernández

La conocida como Acrópolis de Tikal es uno de los centros arqueológicos más destacados de la cultura maya; situada en lo que hoy es Guatemala, en la región del Petén, Tikal fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1979. Parece ser que los restos más antiguos hallados en el yacimiento nos hablan de una ciudad que sería fundada en torno al siglo IV a.C. pero que vivió su época de mayor prosperidad entre los siglo III y X d.C. cuando la ciudad fue abandonada. La complejidad de los restos hallados en Tikal nos hablan de una sociedad muy estructurada, con un amplio nivel económico y sobre todo cultural.

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Podríamos decir que Ambrosio Tut y Modesto Méndez fueron los primeros en redescubrir la ciudad maya a mediados del siglo XIX, pero lo cierto es que en realidad, la existencia de la antigua ciudad era bastante conocida entre los habitantes de la zona y sin embargo su remota ubicación y el hecho de haber sido prácticamente absorbida por la selva hicieron que la zona permaneciese más o menos desconocida para el gran público.

En Tikal los arqueólogos han señalado una zona de más que sesenta kilómetros cuadrados que se correspondería con la zona de viviendas de la ciudad y que aún hoy se encuentra sin excavar al completo. La ciudad presenta una importante estructura de alcantarillado y sistema de filtración de aguas además de múltiples templos, plazas o tumbas. La mayor parte de las construcciones han sido levantadas en piedra caliza extraída de yacimientos cercanos a la ciudad. Los arqueólogos han estimado que una ciudad de tan amplias dimensiones y con sistemas constructivos tan complejos podría dar cabida a una población de entre diez mil y noventa mil personas.

El centro de la ciudad estaba dispuesto en la Gran Plaza en cuya periferia se erigían algunos de edificios más importantes de la ciudad como la Acrópolis Norte, un conjunto arquitectónico que data de en torno al año 350 a.C. y que presenta un carácter funerario como multitud de templos dedicados a albergar el cuerpo sin vida de los principales gobernantes de la ciudad. En poco más de una hectárea de terreno la acrópolis contaba con un total de dieciséis templos funerarios y en sus inmediaciones se han hallado unas cuarenta y tres estelas funerarias.

En el conjunto arqueológico de Tikal, donde apenas hoy está excavada una pequeña parte, destacan unas seis pirámides escalonadas de gran altura –algunas superan los sesenta y cinco metros de altura- las cuales cuentan en la parte superior con un pequeño templo. Según los estudios realizados, las pirámides se levantarían entre el siglo VII y el IX, no obstante la mayoría de estas construcciones ha sido levantadas sobre estructuras más primitivas que se han aprovechado en los cimientos de las nuevas construcciones.

Por su parte las múltiples estelas halladas en Tikal son piedras calizas verticales en cuya superficie se han labrado bajos y medios relieves con representaciones de los gobernantes de la ciudad e inscripciones en lengua maya.

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