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Amor de Robert Indiana

Publicado por A. Cerra

Esta obra ubicada en el National Sculpture Garden de Washington DC forma parte de la serie LOVE creada por el artista estadounidense Robert Indiana. Si bien en este caso la materializó con la palabra en español, aunque manteniendo las notas características de esta serie, donde siempre son palabras de cuatro letras, colocadas dos arriba y dos abajo, con una tipografía de tipo Serif y con una de las letras en formato de cursiva. Lo que cambian pues es el idioma, la escala y también las combinaciones de colores que emplea. Eso sí, siempre fue fuertes y potentes, como algo emblemático de estas creaciones pop-art, capaces por sí solas de animar todo el entorno donde se ubican.

Amor de Robert Indiana

Lo cierto es que Robert Indiana, cuyo nombre real es Robert Clarck, ha realizado esta combinación en numerosas ocasiones. Es un tipo de obra que le han demandado en muchos lugares, hasta que finalmente a él le ha llevado al hastío. Si bien le ha dado fama y dinero, es innegable que ha ensombrecido el resto de su carrera artística. La cual por otra parte no ha alcanzado en ningún momento el punto de genialidad que tuvo con su escultura de LOVE, cuyo original de 1970 se encuentra en el Museo de Arte de Indianapolis, su ciudad y estado natal.

Curiosamente, el origen de esa obra hay buscarlo varios años antes y en otro formato. Fue el MoMA de Nueva York quien le pidió a Indiana que ideará una tarjeta de Navidad para el museo. Y fue entonces cuando diseñó este juego tipográfico. De hecho, no es casual este vínculo entre lo navideño y la obra. Porque pese a lo que pueda pensarse, el mensaje tiene más que ver con lo religioso que con cualquier idilio romántico.

Justo cuando recibió el encargo del MoMA, Robert Indiana estaba trabajando en la transformación de una iglesia como espacio para el arte contemporáneo. Y ha contado en diversas ocasiones que aquello fue fundamental en su concepción de la idea. Indiana, siendo niño, había pertenecido junto su familia a la comunidad de la iglesia de la Ciencia Cristiana, a cuyo credo también pertenecía aquel templo ubicado en Ridgefield. Y allí, en las paredes estaba pintado en numerosas ocasiones la palabra Amor, y sobre todo la expresión Dios es Amor. De ahí le vino la inspiración.

Lo que no imaginaba es la popularidad que iba a alcanzar su obra. Una creación repartida por diversas ciudades del mundo y que se ha visto en multitud de fotografías, programas de televisión o que se ha reproducido en sellos y postales. Sin olvidar que ha sido objeto de numerosos plagios. Un éxito increíble, que Indiana confesó que primero abrumó y al final le cansó. Por ello los últimos años de su vida (1928 – 2018) decidió alejarse de la fama y refugiarse en una isla del estado de Maine.

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