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La Santa Trinidad y la Virgen con el Niño de Robert Campin

Publicado por A. Cerra

Esta tabla pintada con la técnica de pintura al temple o témpera la realizó el artista flamenco Robert Campin hacia el año 1435 y en la actualidad permanece expuesta en las salas del Museo del Ermitage de la ciudad rusa de San Petersburgo.

La tabla de la Santa Trinidad en realidad forma parte de un díptico que se completa con una imagen de la Virgen con el Niño calentándose con el fuego del hogar.

Santa Trinidad de Robert Campin

Santa Trinidad de Robert Campin

La composición de la escena de la Trinidad es tremendamente tradicional con un modelo volumétrico de las figuras. Todo de alguna forma recuerda a la escultura gótica, especialmente el pedestal en forma de trono sobre el que coloca a Dios, Jesús y el Espíritu Santo. En ese trono, está representada la tradición flamenca en la que siempre hubo un exquisito cuidado hacia los detalles por muy nimios que pudieran ser.

De este modo distinguen varias figuras y escenas labradas en ese pedestal. Por ejemplo, se distinguen las formas de un ave, concretamente un pelicano que está alimentando con su cuerpo a sus crías. Evidentemente, este tipo de escenas no son un capricho del autor, sino que son imágenes cargadas de un simbolismo que sabían identificar sus contemporáneos. Es decir, cualquiera de su época que viera esta imagen del pelicano, sabía que se estaba haciendo alusión a la comunión.

Otra de las escenas de animales que se pueden ver es la de una leona con sus crías que han nacido muertas pero que felizmente despiertan a la vida tras un rugido de su madre, un símbolo que remite a la creencia de que Dios Padre hizo resucitar a su Hijo Jesús.

Posiblemente detenerse en estos detalles es lo más interesante de la representación de la Santa Trinidad de este díptico. En el caso de los protagonistas de la tabla, nos presenta tres figuras se destacan sobre un fondo neutro, sin profundidad alguna, y hasta los personajes tienen un carácter muy escultórico por su estatismo.

Virgen con el Niño de Robert Campin

Virgen con el Niño de Robert Campin


En la segunda de las tablas vemos a la Virgen con el Niño. Y sin duda esta mitad de la obra tiene un carácter mucho menos tradicional y más novedoso. Algo propio de un pintor que en los Países Bajos viene a representar el paso del arte Gótico al Renacimiento, con obras como está o su Tríptico Merode.

Es de una delicadeza total el detalle de ver como la Virgen está protegiendo a su hijo del calor del fuego con una mano.

La escena la desarrolla en el típico interior de vivienda flamenca, una fórmula que también podemos ver en otra de sus obras maestras como es el Tríptico de Santa Bárbara. Y por supuesto en ese interior se esmera en plasmar de forma realista cada objeto y cada detalle.
Entre esos objetos no vuelven a faltar los símbolos, como la palangana, la jarra para la ablución o una toalla que representa la pureza y el candor de María.

En cuanto a la composición, se ve los intentos empíricos, no científicos que realizaba sobre perspectiva. De ahí el acusada inclinación del suelo, o que la perspectiva general de la habitación y la de ciertos elementos, como la mesa no siempre sea la misma.

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