Arte

Inicio Barroco, Pintura El minué de Giandomenico Tiépolo

El minué de Giandomenico Tiépolo

Publicado por A. Cerra

Giovanni Domenico Tiépolo (1727 -1804), hijo del gran Giambattista Tiépolo que trabajó por diversos lugares de Europa y llevando a su familia con él. Motivo por el que Giandomenico y su hermano Lorenzo, desde jóvenes comenzaron a colaborar con él y a aprender todos los secretos del arte de la pintura tardobarroca.

El minué de Giandomenico Tiépolo

Algo que se muestra a la perfección en este cuadro que realizó hacia el año 1750 y que hoy se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona. Un cuadro que nos muestra una de las fiestas más tradicionales, el Carnaval, y sobre todo un baile que alcanzó gran popularidad en el siglo XVIII, el minué.

En este caso, para ambientar la representación Tiépolo hijo se inspiró en una de las obras de teatro del dramaturgo italiano Carlo Goldoni. Un autor que recogía los personajes tradicionales de la famosa Comedia dell’Arte. Ahí aparecían el Arlequín, Columbina, Pantaleón o Polichinela. Los cuales a su vez también tan habituales en los carnavales venecianos como las máscaras.

La escena la ambienta en un espacio de lo más rococó, como son los jardines de una lujosa villa. No obstante, en ese jardín hay un elemento que nos habla de los gustos de Giandomenico Tiépolo. Y es que ubica una escultura de aires clásicos sobre toda la escena. Algo que puede entenderse como una alusión a su gusto hacia las formas artísticas más contenidas de la Antigüedad, hacia una mayor armonía, ya que a este pintor se le considera un estupendo nexo de unión entre el recargado arte rococó y las formas más sosegadas y equilibradas que va a traer el incipiente arte neoclásico.

No obstante, en cuanto al género es puramente rococó. Se trata de una escena galante, en este caso de la alta sociedad de Venecia, que en muchas ocasiones ocultaba la decadencia de su ciudad, con la celebración de este tipo de festejos. Así que sería una escena de carácter costumbrista, muy del gusto de los compradores de arte de aquella época. Al fin y al cabo reunía muchos de los elementos que le gustaban a esa aristocracia diletante. Una fiesta, disfraces, un jardín, música, teatro, y además un baile de moda, como el minué, que aparece en otras obras de este pintor y de otros contemporáneos.

Por cierto, un baile como tantas otras cosas de la cultura tardobarroca y rococó eran procedentes de Francia, desde la que se exportaron elementos artísticos y otros bailes como el rigodón, o la chacona, que inundaron las costumbres y festejos de casi todas las cortes europeas.

Categorías: Barroco, Pintura