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Mujer joven sentada en un sofá de Morisot

Publicado por A. Cerra

Berthe Morisot (1841 – 1895) es la gran pintora del estilo impresionista en Francia y es uno de los mejores exponentes a lo largo de la historia del papel de la mujer en el arte.

Esta es una de sus grandes obras, y como en otros muchos casos parece haber pillado totalmente de improviso a la modelo. Por esa razón vemos a la joven en una postura muy relajada sobre el sofá en el jardín de su casa.

Mujer joven sentada en el sofá de Morisot

Mujer joven sentada en el sofá de Morisot

En muchos de los cuadros de Morisot las protagonistas son mujeres y también los niños, como se puede ver en su obra La cuna. Sus figuras femeninas tienen mucho que ver con las que anteriormente había pintado Camille Corot, uno de los miembros de la llamada Escuela de Barbizon. Se trata de mujeres a las que vemos siempre muy tranquilas, relajadas, a veces casi se podría decir que hasta en una actitud bastante dejada. Si bien las féminas de Morisot están más sueltas que en el caso de las de Corot. Y sobre todo sus imágenes suelen irradiar mucho lirismo y delicadeza, tanto en la composición, el colorido y el mensaje que lanza.

Por otra parte, una de las características de esas pinturas, es que es muy habitual que entre los vestidos de estas mujeres siempre aparezcan prendas o adornos en un blanco transparente, que dejan entrever otro color bajo él. De hecho, de Corot, siendo una de las grandes influencias de esta pintora, también toma su típica iridiscencia plateada.

En general el modo de pintar de Morisot se basa en una pincelada muy suelta. Esta pincelada suele ser mucho más libre a la hora de pintar los vestidos, vegetación y fondos, mientras que los rostros tienen una cualidad mucho más firme y tiende a la concreción.

Esta soltura a la hora de aplicar los pinceles y los colores le emparenta con otros artistas del movimiento impresionista. Especialmente con Claude Monet, del cual se declaraba una seguidora acérrima y con quién tenía una sincera amistad, tanto que acudía como otros pintores de esa generación como Renoir o Caillebotte a su residencia en Argenteuil.

Pero a la influencia inicial de su maestro Corot y al influjo impresionista de Monet, hay que sumar que también fue pupila e incluso modelo de Edouard Manet. Basta recordar su obra El balcón, en el que aparece retratada una joven Morisot. E incluso acaba contrayendo matrimonio con el hermano del pintor, Eugène Manet.

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