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Virgen en la iglesia, Jan Van Eyck (II parte)

Publicado por Laura Prieto Fernández

Una de las obras más destacadas realizadas por el pintor flamenco Jan Van Eyck es La Virgen en la iglesia pero aun así y como ya vimos en el post son muchos los interrogantes que se ciernen en torno a esta pieza tanto en relación a su autoría como al comitente o incluso a la datación. Lo que sí parece cierto es que la obra que aquí analizamos es un óleo pintado sobre tabla del que los expertos en arte han planteado que se podría tratar de la tabla izquierda de un díptico hoy perdido.

Jan_van_Eyck_-_The_Madonna_in_the_Church_-_Google_Art_Project

En este sentido debemos señalar como el marco original de la pieza presentaba unos enganches que en su día debieron servir para unirlo a su compañero y además, la composición de las figuras así como del conjunto de la escena, nos hacen plantearnos la existencia de una tabla a la derecha que completara la composición. Es típico en los dípticos y trípticos flamencos de la misma época que la Virgen se encontrase mirando al comitente de la pieza, en esta ocasión su mirada no se dirige al espectador sino a la derecha de la tabla lo que nos hace plantearnos que en este lugar podría hallarse el comitente. Además los expertos han encontrado dos copias de la pieza de Van Eyck y en ambas se presenta la pieza como un díptico aunque en una de ellas la tabla de la derecha representa un escenario natural con San Antonio Abad y un comitente arrodillado y en la otra copia encontramos al comitente –identificado como el abad cisterciense Christiaan de Hondt- rezando en el interior de una rica habitación.

En la tabla de Van Eyck nos encontramos con una escena que se desarrolla en el interior de un templo gótico, el espectador presencia la acción como si estuviese mirando a través de una de las arcadas de la iglesia. En ella se encuentra la Virgen María coronada como Reina del Cielo que sostiene a su Hijo en brazos, se trata de una escena maternal en la que el Niño se gira hacia su Madre buscando su rostro y le tira de la túnica representando por lo tanto la típica escena bizantina de la Virgen Eleusa o Virgen de la Ternura.

La figura de la Virgen es especialmente grande con respecto al resto de la composición lo cual nos habla de las influencias medievales en la obra del artista continuando con esa perspectiva jerárquica en la que los personajes principales son de mayor tamaño para indicar su relevancia.

Si nos fijamos en la iglesia en la que se desarrolla la escena podemos encontrar preciosistas vidrieras pero también ricas esculturas en las hornacinas; en relación a ellas el historiador Erwin Panofsky planteó la posibilidad de que la Virgen con el Niño fuese parte de esas hornacinas que milagrosamente había cobrado vida.

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