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Bestias de la playa de Jansen

Publicado por A. Cerra

Hoy vamos a hablar de uno de los artistas más peculiares de la actualidad. El holandés Theo Jansen (1948 – ), un creador que tiene algo de hombre del Renacimiento, ya que su obra se puede considerar la fusión del arte, la ciencia y la filosofía.

Sus obras son las Bestias de la playa o Strandbeest. Unas enormes estructuras con forma de esqueletos de dinosaurios o de gigantescos insectos que son capaces de desplazarse por sí mismas por las playas holandesas, tan solo movidas por la fuerza del viento.

Strandbeest de Theo Jansen

Unas formas que van mucho más allá de la ocurrencia y el talento para la ingeniería. Jansen desarrolló un algoritmo para generar estas construcciones en modelos informáticos, viendo así cual de esos modelos se movía mejor o solventaba los problemas de la ondulación de la arena, entre otras muchas cuestiones a tener en cuenta. Y tras ver los modelos más conseguidos, cada verano los materializaba usando para ello materiales como tubos de PVC, nylon, bridas, botellas de plástico. De esta manera conseguía grandes estructuras capaces de desplazarse por la arena. Pero ese solo es el primer paso.

Con los resultados, el algoritmo cada temporada va generando nuevos modelos para ir resolviendo más problemas, como saber anclarse en el caso de que haya mucho viento, saber elegir la arena compacta o alejarse del agua, e incluso transportar a alguien. Todo ello sigue ese mismo proceso de modelos informáticos, selección de los mejores y materialización.

Es un proceso de evolución, que él mismo autor lo relaciona con Charles Darwin. Su objetivo es que esa evolución sea constante y que incluso no necesite de la participación humana para ello.

Una de las Bestias de la playa de Jansen

Lo cierto es que el proceso de su vida, ya no es solo una obra de arte cinético como a veces se describe. Jansen ha hecho público su algoritmo, y es consultable en internet. De manera que otras personas de otras zonas del planeta están haciendo réplicas, y hasta mejoras de sus Bestias de la playa, ya que su sueño es que llegue a haber manadas de ellas. Y como decíamos que evolucionen en cierta manera por sí mismas. Aunque está claro, y él es consciente, de que siempre necesitarán del hombre, mínimo para labores de mantenimiento. Por ello, intenta generar un grupo de discípulos que sigan con esta obra tan singular y apasionante al mismo tiempo, y que no quede abandonada esa evolución y esas bestias una vez que él muera.

Los objetivos nos pueden parecer más o menos plausibles, pero lo que es innegable es que cuando se ve una de sus Strandbeest caminando por la arena es una imagen impactante y bella. Algo que incluso hemos visto todos en anuncios de una célebre marca de automóviles. Y que quizás por ello en este post en vez de unas fotos debería aparecer un vídeo de esta locura maravillosa.

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