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Castillo Bellver, Malloca

Publicado por Laura Prieto Fernández

Durante la Edad Media los conflictos era más que habituales en toda Europa, el ansia de poder de reyes y nobles hacía necesario contar con fortalezas defensivas que defendiesen a la población en caso de ataque; en este contexto, surgieron a lo largo del antiguo continente numerosos castillos de carácter defensivo donde el señor feudal y sus vasallos pudiesen refugiarse en caso de asedio. La obra que aquí analizamos hoy y que lleva por nombre el Castillo de Bellver, es una de esas construcciones defensivas tan a la moda medieval, pero sin embargo posee unas características únicas.

Si imaginamos un castillo medieval tendemos a pensar en una estructura cuadrada con patio central y murallas con almenas, el de Bellver sí que posee un patio central que hace de eje vertebrador del conjunto y en su origen debía de contar con almenas que hoy han desaparecido, pero la estructura de la construcción en lugar de ser cuadrada es circular.

En realidad, este es el único castillo medieval de toda España que cuenta con una estructura circular, según los expertos su origen pudiera estar en el Herodión de Jerusalén, la fortaleza del rey Herodes el Grande que dataría del año 20 a.C. En Europa encontramos ejemplos más cercanos con la misma estructura que el de Mallorca, como por ejemplo el castillo Restormel de Inglaterra o el de Michelstetten en Austria ambos, sin embargo, son posteriores al de Bellver por lo que éste sería el modelo original en Europa.

Parece ser que la obra data de principios del siglo XIV, concretamente de los años 1300 a 1310, cuando el monarca Jaime II de Mallorca mandó levantar este conjunto en un pequeño monte que le aseguraba la ventaja defensiva en caso de ataque. Las fuentes documentales nos hablan que en su construcción intervinieron diferentes maestros entre los que se encuentra Pere Salvà. El castillo combina a la perfección las necesidades defensivas con las comodidades de la vida palaciega.

Las murallas circulares albergan en su seno tres torres adosadas con la misma estructura y una torre independiente que se levantaba como torre del homenaje y que viene precedida por dos fosos independientes. El patio es así mismo circular, con una doble galería de arcos apuntados que sirve como eje vertebrador del conjunto. En su centro encontramos el brocal de un pozo o cisterna que nos habla de la presencia de un aljibe en el subsuelo con el que el castillo podía abastecerse de agua.

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