Arte

Portrack House

Publicado por A. Cerra

La finca de Portrack House, en Escocia, en la región de Dumfries, son una buena muestra de cómo la arquitectura contemporánea funde sus creaciones con la incorporación de otras disciplinas artísticas y técnicas. En este caso, estamos hablando de una creación que alía arquitectura, paisajismo, ingeniería, jardinería, escultura y ciencia, sobre todo, mucha ciencia.

Paraje de Invisibilia dentro de Portrack House

Paraje de Invisibilia dentro de Portrack House

Porque lo más valioso y curioso de Portrack House son sus quince hectáreas de jardines, conocidos con el sobrenombre de los Jardines de la Especulación cósmica. Y es que sus creadores, el arquitecto estadounidense Charles Jencks y su esposa Maggie Keswick, una reputada autoridad mundial en paisajismo, crearon en 1989 un conjunto de jardines repletos de formas y esculturas que de alguna forma pretenden explicar y reflexionar sobre el cosmos y la formación de la vida.

Para ello, recurrieron a un modelo de jardín en el que se desecha prácticamente la vegetación tradicional, y a base del trabajo de movimiento de tierras se crearon colinas y estanques, rodeados de enormes superficies de césped. Y esas colinas, llanuras y estanques las esculpieron en formas a priori caprichosas y las dotaron de intervenciones escultóricas de gran formato, para evocar fenómenos científicos.

Por ejemplo, hay superficies creadas a partir de espirales, dando la impresión de ser conchas de caracol, con lo cual recrean galaxias o el propio ADN humano. En otras ocasiones, concibieron pavimentos ajedrezados en blanco y verde, que se van deformando hasta ser absorbidos por el propio suelo. Con ello quisieron recrear en el paraje de Invisibilia el funcionamiento de los enigmáticos agujeros negros.

En otra zona de los jardines, a base de cascadas de agua y esculturas crearon el rincón de la Sopa Primigenia, aludiendo con ello al caldo de cultivo que dio lugar a la vida. En definitiva, a lo largo y ancho de estos jardines, transformaron el paisaje para recrear artísticamente las teorías científicas más novedosas de finales del siglo XX. Todo un marasmo de especulaciones teóricas que llegan a confundir a los profanos en estas cuestiones. Y tal vez por eso, otro espacio del jardín es la Caseta Nonsense (sin sentido) desde la cual se observa el paisaje, pero creando efectos que confunden las perspectivas y la percepción del espectador.

En el jardín hay zonas de arbolado, pero no abundan, sobre todo en el entorno de los estanques, cuyas orillas están prácticamente desnudas y sólo ocupadas por el césped a idea, porque lo que se pretendía era convertir el agua en un espejo en el que se reflejara el cielo, y por lo tanto el espacio y el infinito.

También en otra de las zonas acuáticas de los jardines de Portrack House se descubre el Zumping Brigde, un curioso puente que va saltando, y con el cual se reflexiona sobre la teoría de las catástrofes y la cadena de impredecibles consecuencias que pueden producir. Es decir, el famoso efecto de batir unas alas de mariposa en el Lejano Oriente y las corrientes de aire que pueden generar en todo el planeta.

Categorías: Arquitectura, Contemporánea