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San Juan de Baños

Publicado por A. Cerra

Esta ermita se encuentra en la población de Baños del Cerrato en la provincia española de Palencia, y es uno de los mejores ejemplares de la arquitectura visigoda que se conservan en el país.

Está datada en el año 661 y su fundación se hizo en tiempos de gobierno del rey Recesvinto, el cual según reza la tradición había acudido a este lugar para curar su vista lavándose los ojos con el agua de una fuente que se encuentra a cincuenta metros de la iglesia.

San Juan de Baños

San Juan de Baños

Es una iglesia que posee tres cabeceras rectas, alineadas cada una de ellas con otras tantas naves, aunque en origen los tres ábsides tenían una disposición independiente sin corresponderse con las tres naves.

No obstante, en el siglo XV se alteró la estructura del templo con la construcción de dos capillas situadas entre los ábsides. Y así en 1588 se demolieron los ábsides externos.

Al interior de la iglesia se accede a través de un pequeño pórtico de planta cuadrada, abierto al exterior mediante un arco de herradura peraltado en un tercio. Mientras que la espadaña que se ve en la actualidad se le añadió durante una restauración.

Dada la antigüedad del edificio, lo que se conserva hoy en día es fruto de múltiples procesos de reformas, reconstrucciones y restauraciones. Como ejemplo de ello sirve sabe que los muros perimetrales al norte y al sur no son de la época original, y si de una reforma en la época gótica.

Toda ella se construyó usando sillería de gran tamaño, con numerosos engatillamientos, algo muy propio de la técnica visigoda.

En la portada aparece la decoración con sencillas impostas y una cruz en la clave del arco. Aunque también se descubre decoración de carácter vegetal en las enjutas del arco del pórtico y otros motivos ornamentales son la sucesión de lazos encadenados y cruces de lados curvos.

Es curioso ver como los artífices visigodos crearon capiteles siguiendo el modelo del orden corintio, si bien es cierto que por su baja calidad artística no son comparables con los modelos originales. De estos capiteles nacen arcos de herradura muy bien despiezados en dovelas. Y las columnas que sustentan toda esta estructura son de fustes reaprovechados de obras anteriores.

El techo de toda la iglesia es plano, y en la nave central es más alto que en el resto, por lo que, aprovechando la diferencia de altura, ahí se abren las mayores ventanas, sobre todo en la zona cercana a la cabecera.

Al entrar en la iglesia sobre todo se aprecia y se respira un ambiente de solemne sobriedad arquitectónica, tan sólo animada un tanto por la imposta y por una inscripción en latín existente en una placa de mármol que se sitúa en el arco del triunfo abierto en el presbiterio del arco central. Estos elementos decorativos y los hallados en el pórtico hacen pensar que posiblemente en origen tuviera mucha más ornamentación que se ha perdido con el paso de los siglos.

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