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Solna Centrum en Estocolmo

Publicado por A. Cerra

Solna Centrum

Desde sus inicios las bocas y estaciones de transporte suburbano, o sea, de metro, se convirtieron en un peculiar soporte para los artistas de cada momento histórico. Basta ver como en el metro de París se dieron cita muchas de las características que identifica el Art Nouveau o Modernismo. Y esa tendencia ha seguido por muchos países y a lo largo de las décadas hasta la actualidad. Basta con recordar las estaciones de metro que parecen museos en ciudades como Moscú o las intervenciones artísticas más vanguardistas en otras como la estación de metro Toledo en la ciudad italiana de Nápoles.

Pues bien, hay otras que han fundido las tendencias artísticas del momento con cierta crónica y hasta crítica social o política. Ese es el caso de la estación de Solna Centrum integrada en la red de metro de Estocolmo, la capital de Suecia.

Solna Centrum se construyó en el año 1975 y desde el principio se concibió con un proyecto decorativo de los artistas suecos Karl-Olov Björk y Anders Åberg, quiénes inicialmente pensaron en pintar todas sus paredes con tonos verdes aludiendo a los típicos bosques suecos y una tono rojo inspirado en las puestas de sol. Sin embargo, cuando concluyeron su trabajo consideraron que tenía como aspecto de inacabado y que necesitaba de más contenido que esos espectaculares efectos de color.

Fue entonces cuando decidieron ir incorporando distintas escenas alusivas a la sociedad de la Suecia de los años 70. Una época en la que se dio una fuerte emigración del mundo rural a las ciudades y también comenzó a asentarse una fuerte concienciación respecto a cuestiones medioambientales.

De manera que en Solna Centrum comenzaron a improvisar e incorporaron escenas en el que se ve por ejemplo murales alusivos a la deforestación que se fue llevando a cabo o como había trenes que rociaban la tierra a su paso con pesticidas para evitar el desarrollo de la maleza. También hay murales en los que se ven negocios del mundo rural que van cerrando o como crecen sin control las ciudades, mientras que la fauna del bosque, con animales tan carismáticos como el alce se ven amenazados.

En definitiva, es una obra muy de su tiempo, en la que se ha trabajo durante décadas y hoy es una exposición de cuestiones ecológicas por la que pasan decenas de miles de viajeros, ya que no solo es una estación de transporte, también se ha convertido en un gran centro comercial donde hay todo tipo de tiendas, oficinas y restaurantes. Además de estar considerada como una de las estaciones de metro más hermosas de todo el mundo.