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Espejo del cielo de Anish Kapoor

Publicado por A. Cerra

Anish Kapoor, un artista británico de origen indio, ha reubicado a lo largo de los años esta escultura titulada Sky Mirror en diferentes emplazamientos desde que la instalará por primera vez en 2001 en Nottingham. A partir de entonces la obra ha viajado por diversos lugares de Gran Bretaña como Londres o Brighton. Y además el escultor ha hecho otras réplicas similares para Rusia y Estados Unidos, donde incluso su tamaño es mayor.

Espejo del cielo de Anish Kapoor

Físicamente se trata de un gran disco de 6 metros de diámetro, que tiene forma cóncava y con una superficie de acero inoxidable extraordinariamente bien pulida. De manera que se convierte, como su propio nombre indica en un gigantesco espejo. Gigantesco y muy pesado, ya que la pieza inglesa mide más o menos unas 10 toneladas.

Viene a ser el mismo espíritu de juego que nos propone en su famoso The Cloud Gate que hay en Chicago, donde se ha convertido en todo un motivo turístico de la ciudad estadounidense, ya que en ese caso provoca la participación del público que se ve reflejado y deformado. Sin embargo el Espejo del cielo se orienta hacia el firmamento y es precisamente el cielo el que se ve reflejado, aunque la participación del espectador sigue siendo importante, ya que según el punto desde el que se contemple la visión va variando.

Lo cierto es que el coste de esta obra en su momento fue un gran impedimento para su instalación. Si bien es cierto que a día de hoy el nombre de Kapoor es garantía de éxito al ser uno de los auténticos referentes del arte contemporáneo, en todo el mundo, pero especialmente en su tierra de adopción, Inglaterra, ya que él nació en 1954 en la ciudad india de Mumbai.

Por eso aunque su coste fue enorme, tanto por la valoración de su trabajo como por sus materiales y el proceso de elaboración que llevó la pieza en diversos lugares, incluida Finlandia, la verdad es que al final se acabó aceptando. Y el hecho es que en Nottingham se convirtió en el monumento favorito de la ciudad, y como hemos dicho posteriormente la obra ha viajado a diferentes lugares, y se han hecho réplicas de un tamaño mucho mayor y por lo tanto más caras.

Y es que de alguna manera, Kapoor ha sabido crear un arte de escala y estética perfecta para las ciudades del siglo XXI. Unas obras como por ejemplo su famoso Arcelormittal Orbit consiguen acercar el arte contemporáneo a los ciudadanos. Ellos se sienten partícipes de esa creación y la pueden disfrutar, no solo se trata de contemplarlas, sino que se integran en la vida de la población y les provoca determinadas sensaciones. Como en este caso en el que el artista hace que los hombres sean capaces de llevar el cielo al suelo. O al menos así lo describió el propio autor.

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