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Monumento a Gengis Khan

Publicado por A. Cerra

Monumento a Gengis Khan

Esta estatua de Gengis Khan es el monumento ecuestre más grande de todo el mundo, ya que alcanza una altura de 40 metros. Sin duda, semejantes dimensiones siempre se pueden considerar exageradas, pero si hay un personaje que quizás pueda tener un memorial de tal tamaño, ese sea el general mongol Gengis Khan, quien en el siglo XII dominó en gran parte de Asia el imperio más grande jamás conocido.

Sin duda Gengis Khan es el gran héroe de la historia de Mongolia, y por ello no es extraño que en 2008, se levantara este fastuoso monumento, ya que ahora es una época en la que el país va creciendo poco a poco y de alguna forma se tiene que hacer valer frente a los dos gigantes que rodean todo su territorio: China al sur y Rusia al norte.

Las obras arrancaron en 2006 y concluyeron en 2008, un calendario vertiginoso para una pieza de estas dimensiones y complejidad técnica. El promotor fue la empresa mongola Genco Tour Bureau, que financió el proyecto y desde entonces gestiona el complejo y sus servicios.

Así que levantaron esta estatua que por supuesto es una escultura ecuestre, ya que el caballo es el gran símbolo de la cultura de los mongoles. Y no un caballo cualquiera, sino el autóctono de ese territorio de Asia Central donde todavía se mantienen grandes rebaños de este tipo de equinos de poca altura pero tremendamente robustos.

El monumento se encuentra en Tsonjin Boldog, muy cerca del río Tuul. Y su emplazamiento no es casual. Se supone que aquí un niño llamado Temugin encontró un látigo dorado, premonición del poder que iba a tener en el futuro. Por supuesto ese niño se convirtió en Gengis Khan.

Tsonjin Boldog pertenece al sum de Erdene, en la provincia de Töv, a unos 54 kilómetros al este de Ulán Bator por carretera. El acceso se realiza por la vía asfaltada que conduce hacia el parque nacional de Gorkhi-Terelj, con desvío señalizado antes de llegar al valle.

El personaje aquí se nos muestra con toda su fuerza, incluso en la expresión de la figura y eso que no es fácil dadas sus dimensiones y el material empleado, ya que toda la figura está recubierta por cientos de toneladas de chapas de acero.

Es decir el peso de la obra es impresionante, aunque es hueco. De hecho, se pude recorrer por el interior y llegar hasta la cabeza del caballo, y contemplar desde ahí el panorama.El ascenso se realiza por escaleras y por un ascensor interior, hasta una plataforma mirador situada en la cabeza del caballo, protegida por barandillas. Desde allí se domina la llanura esteparia circundante. Y tampoco la orientación es casual, ya que está mirando hacia el lugar de nacimiento del emperador, y también hacia China.

A los 40 metros de la estatua hay que sumarle otros 10 que alcanza el pedestal, donde hay 36 columnas que representan otros tantos khanes. Desde el primero de ellos, el propio Gengis hasta el último Ligden Borjigin Khan.

En el pedestal de 10 metros se organiza el Genghis Khan Statue Complex, con centro de visitantes y salas expositivas dedicadas a la historia mongola, desde la Edad del Bronce hasta el imperio. Hay también un pequeño museo, tienda de recuerdos y cafetería, que apoyan la visita y explican el conjunto.

En definitiva que estamos ante un monumento espectacular, pero sobre todo con una fuerte carga patriótica y propagandística. Un obra que proyectó el arquitecto J. Enkhjargal, el cual contó con la participación del escultor D. Erdenebileg.