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Mujer de pie de Gaston Lachaise

Publicado por A. Cerra

Mujer de pie de Gaston Lachaise

El francés Gaston Lachaise (1882 – 1935) venía de una familia ligada con el arte y las artesanías. De hecho, él recibió desde muy joven formación en estos campos ingresando tanto en la escuela de artesanía como en la de Bellas Artes. Con esos sólidos conocimientos, además de su propia habilidad para la escultura, también comenzó a trabajar muy pronto en diversos talleres de artistas.

Primero trabajó para el joyero René Lalique haciendo diseños de objetos decorativos muy vinculados con el estilo de la época: el Art Nouveau. Precisamente durante ese desempeño, conoció a la que iba a ser la mujer de su vida, la estadounidense Isabel Dutaud Nagle. Ella era 10 años mayor que él y por entonces casada, sin embargo el flechazo entre ambos fue fortísimo y decidieron lanzarse a una vida junto. De hecho, él invirtió todo el dinero ganado con su trabajo como diseñador de joyas para irse con ella a Estados Unidos, a la ciudad de Boston de la que era originaria la mujer.

Era el año 1905, y Gaston Lachaise ya nunca regresaría su Francia natal. Una vez instalado en Boston, asentó su relación con Isabel, quien acabaría divorciada de su anterior marido. Pero además comenzó a trabajar como ayudante de escultor en el taller de H. H. Kitson, especializado en la realización de monumentos, sobre todo de carácter militar.

Durante años solo hizo eso, pero cuando se trasladó a Nueva York, comenzó a combinar su faceta de ayudante con la creación de sus obras propias. Sería allí donde hizo sus obras más personales y carismáticas. Las cuales siempre se inspiraron en su mujer, sobre todo en las que hizo de mujeres desnudas.

Este es el caso del bronce Mujer de pie, de cuyo molde original se hicieron varias copias que hoy están en diversos lugares del mundo. Y en concreto, una de ellas está en la ciudad de su autor, al exponerse en el Jardín de las Tullerías de París. De hecho, esta escultura como otras muchas repartidas por estos jardines históricos forman parte de la colección del Museo del Louvre.

Lo cierto es que esta obra, realizada en 1932, es paradigmática de su estilo tan único. Siempre se trata de mujeres fuertes, pero que al mismo tiempo trasladan la suavidad de sus curvas. Podría pensarse en cierta idea de fertilidad, aunque predomina más un mensaje sensual, se puede decir que erótico a través de unos volúmenes muy pronunciados. No termina de ser natural esa anatomía, y en realidad el autor nos está trasladando su ideal y la absoluta veneración que tenía hacia el cuerpo de su esposa. Una mujer vigorosa y fuerte. Además de sana, algo que no se puede decir de Lachaise, ya que poco tiempo después de hacer esta obra, fallecería de forma repentina debido a sufrir una leucemia.