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Portada occidental de la catedral de Chartres

Publicado por A. Cerra

Los trabajos para esculpir todas las esculturas y relieves de esta portada catedralicia se iniciaron en el año 1145, y el resultado es uno de los más importantes conjuntos de la escultura de estilo Gótico.

El estilo comienza bajo la influencia de las obras desarrolladas en la basílica de Saint Denis, sin embargo la concepción de sus artífices es mucho más ambiciosa, y con su finalización se está creando las bases para la escultura del arte Gótico más esplendoroso.

Portada occidental de la Catedral de Chartres

Portada occidental de la Catedral de Chartres

Observando el conjunto llama la atención la simetría y la claridad que impera en toda la composición, y al mismo tiempo si nos detenemos en cada una de las figuras se puede apreciar que cada una de ellas posee su propia identidad individual.

Respecto al estilo medieval precedente, el Románico, se pude ver como hay un nuevo tratamiento. Por ejemplo, las altas estatuas situadas en las jambas de la portada, aunque se adaptan a la perfección a la forma cilíndrica de las columnas, en la práctica son casi esculturas exentas y de cierto aire abstracto. Y si nos fijamos en las cabezas de esas estatuas ese tono abstracto desaparece por completo, ya que se trata de rostros muy humanos que revelan la progresiva tendencia al naturalismo en el arte gótico. Son estatuas que representan a los profetas, los reyes y las reinas de la Biblia, y el propósito de su presencia es ensalzar a los reyes de Francia, a los que se tiene como descendientes espirituales de aquellos personajes bíblicos.

Mientras que en el tímpano que hay sobre la puerta, todo queda dominado por la presencia de la figura de Jesucristo entronizado en su mandorla, presentado como Juez y Soberano del Universo, al que acompaña a sus lados el Tetramorfos, es decir los símbolos de los cuatro evangelistas, y bajo ellos están los 12 Apóstoles, y en las arquivoltas que envuelven el tímpano están los 24 Ancianos del Apocalipsis.

Pero esta portada consta de tres puertas, y por lo tanto en las entradas laterales el ciclo escultórico está en consonancia con el central, reforzando su mensaje. De esta manera en el tímpano de la derecha se nos muestra el Nacimiento de Jesús, su Presentación en el Templo y el Niño en el regazo de su madre, la Virgen María, todo ellos rodeado por personificaciones y representantes de las artes liberales talladas en las arquivoltas. De este modo el mensaje que se lanza es que la ciencia humana rinde homenaje a la sabiduría divina.

Y en el tímpano que hay sobre la puerta izquierda, las esculturas y relieves nos presentan a Cristo eterno en los cielos, enmarcado por figuras que representan al zodiaco, así como escenas que simbolizan las faenas agrícolas de los doce meses.

Todo este conjunto escultórico es estilísticamente bastante unitario, y ello pese a que se estima que al menos trabajaron en su ejecución tres maestros canteros diferentes. Pero el resultado es muy armónico, tanto que la escultura de esta portada occidental de la catedral de Chartres fue siempre un motivo de inspiración para los posteriores escultores góticos de Francia y sus países vecinos.

Categorías: Escultura, Gótica