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Villa de los Misterios de Pompeya

Publicado por A. Cerra

La Villa de los Misterios es un ejemplo de residencia señorial de época romana situado a las afuera del conjunto arqueológico de Pompeya, y está situado a tan solo 200 metros de la Puerta de Herculano.

Los artífices y promotores de esta edificación la concibieron como una magna construcción, destinada a ser habitada por sus ricos propietarios, pero sobre todo para ser un lugar digno de ser contemplado y también para contemplar los alrededores, especialmente la vía que lleva hasta la Puerta de Herculano que está repleta de monumentos funerarios y sobre todo el fondo de la bahía de Nápoles, situada a escasa distancia.

Villa de los Misterios de Pompeya

Villa de los Misterios de Pompeya

La edificación remonta sus orígenes al siglo II antes de Cristo, pero con posterioridad el conjunto se fue ampliando y remodelando en diversas reformas, siempre destinadas a aumentar su tamaño e incrementar el lujo de la vivienda.

Pero además del valor arquitectónico de la Villa de los Misterios, ésta es sobre todo famosa por sus extraordinarias pinturas, especialmente por el fresco situado en los que sería el principal comedor de la residencia, llamado en tiempos de los romanos triclinium por los curiosos muebles sobre los que se medio tumbaban los romanos para comer.

Precisamente el nombre de la villa se debe a las pinturas de esta sala, ya que los historiadores siempre han especulado sobre el significado de este conjunto pictórico, y la gran mayoría de ellos está de acuerdo en afirmar que se trata de una representación de un rito iniciático o misterioso de carácter femenino, en el que se nos relata como la niña se convierte en mujer.

Como toda la villa, esta representación tiene cierto tono heleno, ya que ese rito se englobaría dentro del culto a Dionisios, el dios griego. Y según este rito, las jóvenes tenían que sufrir una muerte y una posterior resurrección simbólica para llegar a convertirse en mujeres.

La narración que nos presentan estas pinturas es de significado bastante complejo, pero básicamente consiste en lo siguiente.

En primer lugar vemos varias mujeres realizando un rito, y se descubre a Sileno y a sátiros tocando música. Una música que indica el inicio de una nueva etapa para la muchacha. La cual baila, entre atemorizada y atraída por el ritmo de la música.

Tras eso aparece Baco ebrio y Ariadna. Y posteriormente una figura, que puede ser un demonio o un ángel, flagela a la joven.

En la siguiente escena vemos a la muchacha que está siendo peinada por una doncella y observada por cupidos y una matrona.

Y por fin la muchacha camina cubierta con un velo y escucha el rito de boca de un niño, lo cual representa el final del rito, y se puede considerar que ya conoce los misterios para transformarse de niña en mujer.

En definitiva, los detalles de todo este conjunto de pinturas son de difícil interpretación en nuestros días, pero lo que sí está claro es que representan una obra cumbre de la pintura romana, que lamentablemente no ha llegado con muchos ejemplos hasta nuestra época.

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