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Figura Quimbaya

Publicado por A. Cerra

Esta pieza es de un valor indudable. Para empezar porque se trata de una figura hecha con oro fundido, para lo cual se usó la técnica de la cera perdida. Y su tamaño de más de 21 centímetros de alto es considerable, dado el precio de ese material precioso. Pero además de ello, es un objeto muy valioso por tratarse de un estupendo ejemplo de la arte que realizó en Colombia la cultura Quimbaya, mucho antes de que su territorio fuera dominado por los españoles.

Figura masculina Quimbaya

Representa a un hombre de pie desnudo, y está hueca, teniendo un orificio en la parte más alta de la cabeza, por lo que cabe pensar que se trataba de un recipiente.

Aunque el hombre va desnudo, es curioso comprobar que luce ciertos adornos en manos, cuello y orejas, unos adornos de orfebrería idénticos a los que conforman el conocido como Tesoro de los Quimbayas, el cual por cierto pertenece y se expone en el Museo de América en Madrid, como la propia figura de la que hoy hablamos.

También luce una nariguera, así como una especie de brazaletes y unos cordones a la altura de las rodillas y los tobillos.

Estilísticamente, lo primero que llama la atención es la absoluta simetría que la rige. Así como destaca la idea de frontalidad. Queda claro que es una figura de bulto redondo, tanto como para que haya un hueco entre sus paredes para alojar determinado líquido o sustancia. Pero en ese bulto redondo, el volumen del cuerpo se ha aplanado los suficiente como para que nos dé una idea de algo plano. De hecho, se impone la vista delantera y algo la trasera, también trabajada. Pero en cambio las vistas desde sus perfiles, tanto derecho como izquierdo son bastante insulsas. Es como si no se hubiera concebido una figura de tres dimensiones, sino que se hubiera ideado un recipiente con dos planos distintos, delante y detrás, yuxtapuestos entre sí.

Y a esos conceptos ayudan otras características como el hieratismo, la inexpresividad y la falta de sensación de movimiento. Incluso, aunque está claro que el hombre levanta sus dos brazos para mostrar ese peculiar objeto con cuatro volutas, no nos da sensación de que los esté moviendo. Es como si se hubiera quedado así inmóvil, como sin vida. Todos estos elementos se puede decir que son propios de las esculturas creadas por las culturas antiguas, independientemente del material en el que hayan fabricado, del siglo o del continente donde se hayan generado, desde el Antiguo Egipto hasta creaciones figurativos del Lejano Oriente o figuras de la América precolombina, como en este caso del arte Quimbaya.

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