Arte

Angelus Novus, Klee

Publicado por Laura Prieto Fernández

Para los historiadores del arte resulta innegable que el arte está ligado a la sociedad y el tiempo en el que se concibe y sin éstos ninguna obra posee un sentido completo, incluso aquellos lienzos o esculturas que se inspiran en un pasado lejano para huir de su propia sociedad –véase la pintura de los artistas románticos que trataban de alejarse de su propio tiempo recurriendo a la inspiración de épocas pasadas- son una fuente inestimable de información para conocer la sociedad y la cultura en la que fueron gestados.

En este sentido parece imposible diferenciar las obras de su situación en el tiempo al igual que tampoco es posible separar la obra del artista que la concibió así pues el Angelus Novus de Paul Klee no deja de ser sino un reflejo claro de la sociedad en la que fue creado. Por otra parte debemos tener en cuenta a la hora de realizar el análisis de la obra de Klee que el Angelus Novus adquirió una nueva dimensión gracias a uno de los teóricos de la época, Walter Benjamin quien además fue amigo íntimo del artista vanguardista.

Paul Klee (1879 – 1940) nacido en la ciudad suiza de Münchenbuchsee Klee se crio en el seno de una familia de artistas que le procuró una buena educación. Sus primeros pasos en el mundo del arte fueron en una modesta academia de Berna para posteriormente, ingresar en la Academia de Bellas Artes de Múnich. Viajó a Italia donde conoció a los clásicos y a su vuelta a Alemania reinterpretó bajo sus pinceles lo que allí había aprendido. El artista participó de diversas corrientes artísticas ya fuese expresionismo, surrealismo etc. y trabajó numerosas técnicas artísticas, de hecho la obra que aquí analizamos es una conjunción de diversas técnicas ya que Klee utilizó tanto la acuarela como la tinta, el óleo o la tiza en su ejecución.

Klee-angelus-novus

La obra data de 1920 y poco tiempo después fue adquirida por el crítico judeo alemán Walter Benjamin. Esta pieza supuso una inspiración clave en la obra de Benjamin e influyó en su pensamiento de una manera muy poderosa, de hecho el pensador no se desharía nunca más de la obra pintada por Klee. Según parece Benjamin identificó el Ángel de Klee con una antigua leyenda judía inscrita en el Talmud, por la que la figura del pintor vanguardista se identificaría con un Nuevo Ángel, seres creados por Dios para renovar sus alabanzas.

La figura de aspecto geometrizante y poco definido, presenta unos grandes ojos almendrados que miran atónitos algo que queda fuera de escena mientras se aleja sigilosamente. El filósofo identificó en él al Ángel de la historia para representar una visión catastrofista de la historia de la humanidad, en ángel asombrado ante la barbarie de la historia pasada, presente y futura de la humanidad emprende el vuelo sin poder apartar su mirada de aquello que le horroriza.

En la actualidad, la obra del pintor Paul Klee forma parte de la colección del Museo de Israel en Jerusalén.