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Caballo soñando de Franz Marc

Publicado por A. Cerra

Caballo soñando es una obra que pintó en el año 1913 el artista Franz Marc, y se trata de un lienzo que viene a representar un punto de unión entre su arte precedente y el que iba a venir en los años siguientes. Es decir, entre sus obras más realistas (más bien habría que decir obras figurativas) que había realizado con anterioridad y las formas más abstractas que dominarán su producción desde este momento y hasta su muerte.

Caballo soñando de Franz Marc

Aquí, todavía se pueden distinguir las formas más figurativas que nos sirven para identificar los distintos elementos que componen la imagen. Pero también es verdad que la figuración en este caso no es ni más abundante ni más importante que otras formas absolutamente abstractas. Es decir, que contemplando la obra se puede llegar a la conclusión de que Marc ha sabido encontrar un perfecto equilibrio entre ambos.

Y, ¿cómo ha sido capaz de conseguirlo? Pues si nos fijamos veremos que los dos caballos los ha representado con colores irreales, algo habitual en su arte, pero además los ha sabido concebir a partir de unidades geométricas. De esta forma la figuración de los animales queda perfectamente armonizada con otros elementos que completan la escena y que son círculos, triángulos o cilindros.

Ha convertido todo en la imagen, cada uno de los elementos, figurativo o no, en un problema de geometría. Y si bien él ha podido tener que recurrir a fórmulas matemáticas para componer el conjunto, lo cierto es que nosotros, los espectadores, solo podemos resolver esos problemas de geometría gracias a nuestra imaginación.

Veamos un ejemplo. Se distingue claramente al caballo más grande tumbado, durmiendo y al fin y al cabo soñando tal y como nos indica el título de la obra. Sin embargo, el cuerpo del animal está atravesado por unas formas triangulares verdes y también rojas. ¿De qué se trata? No hay una explicación coherente, sin embargo llamando a la imaginación podemos resolver ese enigma y pensar que esas formas afiladas no le causan daño alguno. Todo lo contrario. Son los sueños que llegan al caballo. Es como si la pintura con nuestra imprescindible participación nos quisiera introducir en esas ensoñaciones.

En fin, Franz Marc es un artista de lo más personal, y no siempre es fácil comprender su pasión por pintar animales en tantas y tantas obras. Algunas de ellas también con muchos componentes oníricos como es el caso de El sueño que se expone en el Museo Thyssen de Madrid.

Pero no nos tiene que hacer pensar que fue un pintor surrealista. En realidad, si hay una corriente a la que se puede adscribir Marc esa es el expresionismo. Eso sí, un expresionismo muy singular y personal, donde los animales son muy importantes, así como el color, que rara vez aplica con criterios naturalistas.

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