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Hágalo usted mismo de Warhol

Publicado por A. Cerra

Una idea clave en el Pop Art y más en concreto dentro de la producción de Andy Warhol (1928 – 1987) es la vulgarización y socialización del arte. Desde sus célebres y consumidas Sopas Campbell a su icónicos retratos de estrellas como Elizabeth Taylor, Marilyn Monroe o Elvis. En cualquiera de esos casos y otros muchos, está cuestionando el arte como concepto y como objeto. Y en su serie de Hazlo tú mismo (Do it yourself) realizada en 1962 vuelve a hacerlo. Casi da un paso más allá, porque está invitando a hacer nosotros esa obra de arte. Nos invita a pintar un cuadro por la técnica de puntos, rellenar con colores para terminarlo. ¿Sería entonces también una obra de arte, si la coloreamos nosotros? ¿Sería un sacrilegio pintar sobre el lienzo creado por Warhol?

Hágalo usted mismo de Andy Warhol

En esa serie nos presenta una imagen como en los cuadernos de manualidades, y como en esos cuadernos hay distintos tipos de escenas, desde paisajes a marinas o bodegones. Pero eso sí, a un tamaño mucho mayor que el de un bloc de dibujo. Son obras muy codiciadas, porque ejemplo la que vemos aquí cuelga en el Museo Ludwig de la ciudad alemana de Colonia. Y desde luego en ninguna de ellas nadie se atrevería a pintar. Pero seguro que si en la época de Warhol, alguien le hubiera hecho caso y se hubiera atrevido a seguir sus indicaciones numéricas para los colores y hubiera pintado, aunque solo parcialmente, seguro que la teoría más pop de Warhol se hubiera hecho realidad, incrementando el valor de esa obra, por el mero hecho de que alguien había participado, sin tener en cuenta la calidad o el criterio de esa intervención.

Al fin y al cabo no dejaría de ser una muestra más de la importancia de las imágenes en la sociedad e incluso de la figura del artista en la misma. Tanto imágenes como artistas convertidos en objetos de consumo de masas. Sin olvidar la crítica al arte más tradicional como símbolo de la burguesía, e incluso el esnobismo.

Por otra parte, este tipo de representación cuadra muy bien con la trayectoria de Warhol ya que es una eliminación absoluta de cualquier elemento subjetivo a una obra, en este caso a un paisaje, tan simple como impersonal. Más que una obra de arte nos presenta una plantilla colectiva. Es imposible no pensar si Warhol nos está tomando el pelo a todos o si por el contrario nos invita seriamente a la reflexión, haciendo una crítica al arte establecido. Posiblemente tenga un poco de ambas cosas, ya que el artista estadounidense no dejaba de ser un creador consagrado, todo un personaje, una celebridad que notables contactos políticos, económicos y culturales. Una auténtica estrella extravagante pero perfectamente establecida. Provocador, hedonista, innovador, arriesgado pero también muy consciente de su enorme cotización en el mercado de la cultura norteamericana.

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