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La buscadora de pulgas de Crespi

Publicado por A. Cerra

Este óleo lo pintó el artista italiano Giuseppe Maria Crespi (1665 – 1747), también conocido en la época como Il Spagnolo. Concretamente la obra la realizó entre los años 1709 y 1710, y se conserva hoy en día en la Galería de los Ufizzi de Florencia.

Crespi es el principal representante de la pintura boloñesa de finales del Barroco y principios del arte rococó. Una corriente pictórica que se puede considerar inaugurada por las creación de los hermanos Carracci, sobre todo con el arte de Anibale Carracci autor de obras muy “oficiales” como la Galería Farnesio, pero también otras mucho más informales. Y es precisamente con estas últimas con las que más se puede relacionar el arte del Barroco Tardío de Crespi.

La buscadora de pulgas de Crespi

La buscadora de pulgas de Crespi

La informalidad queda bien clara en esta escena en la que vemos una mujer buscándose las pulgas en su camisón y por el cuerpo. Si bien no hay que entender la imagen con un espíritu burlesco. En realidad, nos presenta una escena cotidiana durante el aseo matutino, y de hecho este mismo tema lo plasmó en otras de sus obras. Pero no solo él, sino que también pintores como es el caso de Bartolomé Esteban Murillo quién pintó cuadros como El joven mendigo, donde vemos a un niño también buscándose los parásitos por su cuerpo.

Lo cierto es que Crespi era uno de los artistas protegidos del duque de Ferrara, y este aristócrata contaba con una importante colección de pintura holandesa, donde no faltaban las obras costumbristas con escenas de lo más cotidiano, por lo que no sería extraño que se pudiera inspirar en ellas.

También en Italia hay ejemplos de este tipo de pinturas con los temas más cotidianos y mundanos. De hecho, fueron los Carracci los principales impulsores de la pintura de género, al igual que lo hizo Caravaggio. Si bien, Caravaggio no hacia diferencia alguna entre un tipo de temáticas y otras.

En cuanto al estilo de Crespi, vemos un pintor que recurre a una técnica muy suelta, de toque y mancha, un tanto abocetada. Estas características también lo vinculan con Pietro Longhi, el pintor veneciano contemporáneo de él. Un artista que se sabe que viajó a Bolonia y que contactó con Crespi.

En fin, que estamos ante una obra y un artista de múltiples influencias, desde el costumbrismo de Carracci hasta el abocetamiento que tuvo un pintor como Guido Reni al final de su vida. Por no hablar de los claroscuros herederos del arte de Caravaggio que se pueden ver en esta tela.

Categorías: Barroco, Pintura