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La familia Vendramin venerando la reliquia de la Vera Cruz de Tiziano

Publicado por A. Cerra

La familia Vendramin venerando la reliquia de la Vera Cruz de Tiziano

En esta obra que se guarda y exponen en la National Gallery de Londres, Tiziano en realidad hizo un retrato colectivo de la familia Vendramin (no toda porque faltan las seis hijas). Un apellido con mucho poder en la rica Venecia de los años del Renacimiento, así como también fueron unos destacados mecenas de las artes, ya que promovieron y encargaron importantes creaciones artísticas, algunas tan excepcionales como La tempestad de Giorgione.

La vinculación entre los Vendramin y la reliquia de la Santa Cruz se remonta muchos años atrás, ya que desde 1396 la familia guarda un trozo de la cruz de Cristo guardado en un relicario cruciforme de oro y cristal que todavía se conserva en la Scuola de San Juan Evangelista en Venecia. Y es tal como nos lo presenta Tiziano este singular e imaginario altar al aire libre.

En el cuadro se pueden identificar todos los personajes, comenzando por Andrea Vendramin situado al pie de la escalinata y luciendo orgulloso su manto de color carmesí que identificaba a los senadores venecianos. Está en actitud de respeto frente a la reliquia y también se la está mostrando a toda su prole de hijos, desde Lunardo el mayor que está a sus espaldas y ya tiene barba, hasta el más pequeño que era Federigo sentado justo debajo del altar, con unas medias rojas y jugando con un perrito.

Mientras que el personaje de más edad en el centro de la escena, arrodillado ante el altar sería Gabriele Vendrami, hermano de Andrea y amigo de Tiziano. Un personaje que incluso dejó por escrito su absoluta adoración a la reliquia de la Vera Cruz, de cuya veneración estaba convencido que dependía el futuro de toda la familia. Seguramente fue él quien encargó el cuadro al pintor hacia el año 1540. Una obra cara y de grandes dimensiones (206 x 289 cm), pero todo era poco para plasmar su culto a la reliquia y asentarlo entre sus sobrinos, a los que por cierto les legó su fortuna.

Artísticamente es una obra muy interesante, sobre todo porque tras entregarla hacia ese año 1540, parece claro que sería repintada unos 15 años más tarde ya que es evidente ciertos cambios en las figuras. Si bien estos retoques ya no los hizo Tiziano. Eso no impidió que muchos años después el propio pintor Anton Van Dyck, lo adquiriera ya que era un tremendo seguidor del pintor renacentista de Venecia. Y de hecho, este cuadrode los Vendramin le sirvió de modelo para otras retratos suyos como el que hizo a la familia Pembroke, si bien ya con detalles más barrocos y también con presencia de mujeres, algo que se echa en falta en la obra del italiano.